Banco de España advierte: Inflación y amenaza de recuperación de la oferta


El Banco de España mantiene su opinión de que la economía española mantiene un buen ritmo de recuperación para alcanzar los niveles de actividad previos a la crisis en un momento en el que lleva meses operando en el horizonte. Es decir, 2023 Sin embargo, en un informe sobre la estabilidad financiera de su colapso, la agencia, liderada por Pablo Hernández de Coss, deja claro que han surgido nuevos riesgos que comprometen este objetivo: mayor disrupción de la cadena de valor global y aumento de la inflación.

De entrada, el Banco de España considera que si los problemas de suministro observados recientemente reducen el peso de la actividad económica global, «afectará a algunas ramas industriales de nuestro país a más largo plazo».

Por otro lado, otro riesgo que creen que se ha intensificado recientemente es el alarmante aumento de la inflación debido al aumento de los precios de las materias primas y algunos bienes intermedios. Pero sobre todo, este repunte tiene un «carácter menos temporal de lo que se estima actualmente, lo que se traduce en una contracción real de los ingresos familiares y empresariales».

Según analistas de la agencia, esta mayor perseverancia podría conducir a un desplazamiento del gasto hacia las demandas de precio y salario final, lo que llevaría a un retorno a la inflación de una naturaleza más intensa y prolongada de lo esperado en este momento.

Cuidado con las deudas

Ante esta situación, el Banco de España insiste en el mensaje de que el gobierno ha monopolizado sus recomendaciones en los últimos meses. Antes y después de la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el año siguiente. La organización mantiene su discurso de que la política fiscal debe mantener un tono amplio en el corto plazo. Sin embargo, enfatizó la necesidad de «proponer un programa de consolidación de mediano plazo», entre otras cosas, para capturar y reducir las vulnerabilidades provocadas por el elevado endeudamiento público adquirido en un período superior a un año. Epidemias en la economía doméstica y empresarial.

“De hecho, las medidas de política monetaria que promueven la crisis deben ser cada vez más selectivas y centrarse en el sector económico y los segmentos de población cuya reactivación se ralentiza”, señala el Banco de España. En su informe apuntó directamente a los hogares vulnerables cuyos integrantes trabajan en los sectores más afectados por la crisis, como la hostelería o el transporte, que son precisamente los que han visto el mayor incremento de préstamos bancarios y préstamos incobrables.

Según él, los altos niveles de endeudamiento hacen que la economía española «arriesgue» por el posible deterioro de la situación financiera, reduciendo su capacidad de respuesta a los riesgos antes mencionados.

El Banco de España, sin embargo, recuerda que en su previsión publicada en septiembre, ya había esperado una mejora significativa del déficit de las administraciones públicas de este año, que continuará durante los dos próximos años. Después del 11% del PIB registrado en 2020, el déficit de población podría terminar en alrededor del 7,6% en 2021.

«Esta previsión tiene en cuenta las medidas adoptadas para moderar la fuerte subida de los precios de la electricidad, así como los costes de una nueva ampliación de los ERTE asociados al Covid-19 para finales de año», señalan. Desequilibrios en las finanzas públicas Continuar en 2022 y 2023 para derogar el sistema.

No obstante, destacaron que el déficit del año pasado aún estaría por encima del 3% del PIB establecido por las reglas fiscales de Bruselas, pospuesto por el momento para que los gobiernos pudieran enfrentar una crisis, y la deuda pública se reduciría solo en 5 puntos. Horizonte considerado.

De acuerdo con la práctica de simulación realizada, en ausencia de un sistema de consolidación presupuestaria, la ratio de endeudamiento se situará en torno al 115% del PIB en los próximos 15 años, asumiendo que la economía española ha mantenido una tasa de crecimiento media durante las últimas décadas. . Por el contrario, el cumplimiento del Acuerdo de Estabilidad y Crecimiento (PEC), especialmente si va acompañado de reformas estructurales, permitirá alcanzar niveles de endeudamiento inferiores a los existentes antes del brote epidémico.

Riesgo de impago en la garantía ICO

A lo largo del informe, el Banco de España cita también otro riesgo latente que ha sido advertido en los últimos meses, pero que ahora empieza a acelerarse: el riesgo de impago de préstamos en tiempos de crisis, especialmente los confirmados por el Instituto de Crédito Oficial. (ICO) En el que el Estado ha asumido hasta el 30% de ese riesgo.

Es cierto que el sector financiero ha sabido paliar la delincuencia en los últimos meses, mientras que las voces más siniestras han apuntado tasas superiores al 10% que nunca se han cumplido. Pero existen signos de deterioro de la calidad crediticia y el Banco de España ha dado la voz de alarma. Sobre todo, por el importante incremento de los préstamos bajo supervisión especial -que aún no han incumplido pero presentan los primeros signos de riesgo- y refinanciaciones.

Sobre el primero, la organización ha detectado un 53% en los últimos 12 meses. Por su parte, los préstamos de refinanciación o reestructuración, que moderaron su retroceso en el último trimestre, subieron un 8,8% interanual en junio de 2021, “indicando un mayor uso de estos recursos por parte de determinadas instituciones para amortizar el préstamo.

El porcentaje de deuda asociada a atrasos pasados ​​o cancelados alcanzó el 20% en junio para vigilancia especial (frente al 19% en diciembre de 2020) y el 9% sospechoso (frente al 8% observado en diciembre de 2020). «Este deterioro podría escalar en el próximo trimestre, ya que una parte significativa de la moratoria terminó muy recientemente, durante el segundo trimestre de 2021», advierten los analistas. Sin embargo, piensan que los préstamos recibidos en mora representan un pequeño porcentaje de la cartera del banco.

En total, y según información detallada de la agencia, actualmente hay 93.000 millones de euros que tienen posibilidades de impago. Cerca de 58.000 millones coincidirán con las empresas de los sectores más afectados, y el resto, de otros 35.000 millones de hogares.

El Banco de España recuerda que una parte importante de estas actividades garantizadas se encuentran actualmente en período de gracia, lo que moderará la implantación del riesgo de crédito a corto plazo. Sin embargo, también se observa que el volumen asociado a clientes que ya tienen un préstamo problemático (disponible en todas las financiaciones, no solo en operaciones ICO) ha aumentado significativamente entre las sociedades no financieras.

«La alta presencia de signos de deterioro crediticio entre los clientes, incluidas las garantías de ICO, sugiere que el riesgo de estas operaciones puede exacerbarse una vez finalizado el período de gracia», indicó la agencia.

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