Consejos para evitar rozaduras y ampollas en los pies durante el verano



Se acerca el verano, el calor. Nuestros hábitos cambian. Nuestros pies están más tiempo expuestos, usamos zapatos que no son los habituales. Nuestros pies sudan. Y a raíz de todo esto, muchas veces se crean ampollas o ampollas, tan molestas y lamentablemente tan comunes durante este período. ¿Qué podemos hacer para prevenirlos?

los profesor de la Escuela de Enfermería y Podología de la Universidad de A Coruña, Daniel López nos cuenta en entrevista con Infosalus que los rasguños son heridas que aparecen en la superficie de la piel de los pies de forma habitual, como consecuencia de roces que irritan la zona.

Este podólogo explica que la aparición del roce, y finalmente caso de burbujassuele deberse a la falta de revisiones periódicas por parte del podólogo, ya que la visita a este especialista puede ayudar a fortalecer la salud de los pies y corregir la aparición de cambios y deformidades en los mismos.

A su vez, López argumenta que la aparición de fricción se asocia con un cuidado insuficiente de los piespor automedicación incorrecta, consecuencia del uso de remedios caseros para el cuidado de los pies, como el limado diario o semanal de la piel, con limas o cuchillas que queman y dañan la piel de los pies, la aplicación de cremas exfoliantes que destruyen la mayor parte capa superficial de la piel, utilizando caulicidas que irritan y dañan la piel sana de los pies o, por ejemplo, utilizando emplastos y vendajes que humedecen y suavizan la piel, contribuyendo a la rotura cutánea y la aparición de infecciones.

“Por ello, este cuidado incorrecto, sin la supervisión de un podólogo para realizar un tratamiento adecuado, suele dar lugar a la aparición de papilomas, hongos en los pies, mal aliento, dermatitis de contacto, talones agrietados, callos, durezas, y cambios en las uñas», observa.

La influencia del calzado

Por otro lado, Daniel López sostiene que el calzado es otro elemento común que contribuye a su apariencia, principalmente por llevar un zapato en mal estado, calzado hereditario o inadecuado, en largo o ancho.

También advierte que los zapatos pueden estar fabricados con materiales rígidos que impidan el control del movimiento del pie y la protección adecuada y que no cumplan con la ventilación del pie, ya que son materiales cuya composición no cumple con los requisitos para que los pies se mantengan. la temperatura correcta para caminar o estar de pie. «Del mismo modo, la presencia de costuras en los materiales también facilita estas lesiones comunes en los pies». advierte este profesor universitario.

El calzado es un contribuyente común a las rozaduras. obturador


Asimismo, este experto destaca que si a las personas se les diagnostica diabetes es más probable que tengan menos sensación de dolor en los pies, lo que también es otra consecuencia que favorece la aparición de estos problemas. «La diabetes también incluye una serie de complicaciones, como infecciones, que pueden comprometer la salud de los pies y provocar la amputación. Asimismo, la falta de calcetas o dedos meñiques también es otro motivo que favorece la aparición de rozaduras o infecciones en el pie”, apunta.

También advierte sobre caminar descalzo, «otro hábito muy dañino», donde hay grupos de personas y movimientos pseudocientíficos como los descalzos que promueven caminar descalzo, una práctica que no se recomienda ya que ayudará a aumentar las fracturas del pie, las infecciones, el dolor. e inflamación, y envejecimiento prematuro de los mismos, salvo por supuesto el riesgo de lesionarnos los pies con mayor facilidad.

Prevenir la hinchazón y las ampollas en los pies.

Con todo ello, el profesor de la Escuela de Enfermería y Podología de la Universidad de A Coruña, Daniel López cita lo siguiente consejos para prevenir este tipo de lesiones En las piernas:

  • Revisiones periódicas Al menos cada seis meses desde el podólogo es el consejo básico para evaluar cómo están nuestros pies, saber cuáles son las recomendaciones para mejorar su cuidado y así evitar la aparición de roces y cualquier enfermedad en ellos.
  • A las personas que presentan Se deben revisar las deformidades de las piernas, el dolor y los problemas musculares. cada uno o dos meses para mantener su salud. Así como en personas con enfermedades crónicas como obesidad, diabetes, artritis reumatoide, estrés, ansiedad, enfermedades respiratorias*.

  • Además, mejorar el estado de la piel es necesario para todas las personas todos los días. hidrata tus pies con una crema especial para pies que nutre y restaura el tono de la piel, para proteger la capa más superficial de la piel que es la responsable de la entrada de patógenos causantes de infecciones cuando la piel está en mal estado. Siempre es clave regenerar la piel y mantenerla en buen estado, ya que la capa más externa es la puerta de entrada, si está en mal estado, de gérmenes que pueden dañar el pie provocando infecciones, como pie de atleta, papiloma, el mal . olor de pies o cualquier invasión creada por diferentes tipos de hongos.

  • Si tenemos que usar zapatos nuevos En verano se recomienda llevar calcetines, medias, pantimedias o dedos de los dedos para evitar el contacto directo del pie con el calzado, que será la causa frecuente de llagas, rozaduras, hongos y mal olor. También, busca el zapato que te quede de largo y ancho en la forma de nuestro pie, que está compuesto por materiales que favorecen la transpiración y que cuentan con un sistema de ajuste, como cordones, tiras o velcros para sujetar o soltar las piernas según cada ocasión.
  • Consulta con un podólogo ante cualquier duda sobre el cuidado de los pies y evitar remedios caseros y/o información que encontramos en Internet sin la aprobación científica del podólogo para mejorar su salud.

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