De la Conquista a Galdós, la recuperación de un emblema


Los conquistadores libraron en esa zona una batalla épica con un guerrero Tecen, y años más tarde nació allí el padre del novelista. Ahora será rehabilitado por 1 millón

Ronald Ramírez Alemán

Durante la Conquista, los castellanos lucharon contra un guerrero aborigen llamado Tecen cuando llegaron al Barranco de San Miguel. En consecuencia, la zona se conoce desde entonces como Sepultura del Colmenar. Sin embargo, entre finales del siglo XVI y principios del XVII se instaló allí un cuartel de caballería, de ahí el nombre de Cuartel del Colmenar. Al frente estaba nada menos que Sebastián Pérez Macías, el único isleño que ostentaba la Capitanía General de Canarias y padre de uno de los novelistas canarios más importantes como es Benito Pérez Galdós. Y antes que él, el padre del primero y abuelo del segundo, el subteniente Antonio Pérez Gutiérrez, adscrito a Valsequillo como Comandante de Armas Militares.

El cúmulo de estos hechos da lugar a la zona, que forma parte del caserío El Colmenar Bajo y ubicada en una terraza intermedia en la vertiente norte del canal Barranco de San Miguel, de trascendencia histórica que en 2003 fue declarada Bien de Interés Cultural. . Y ahora estará disponible y rehabilitado por el Ayuntamiento gracias a una partida nominativa de un millón de euros de los Presupuestos Generales del Estado. “Todos los colectivos en cualquier etapa quieren que un activo de estas cualidades, que es una de las joyas del municipio, sea propiedad del municipio y sea motor y tractor de Valsequillo”, valoró el alcalde, Francisco Atta.

No en vano, el Cuartel de El Colmenar, formado por una serie de edificios tradicionales canarios construidos en 1530, es una de las infraestructuras históricas más antiguas que se conservan en Gran Canaria tras la Conquista. La planta baja del lado derecho de la infraestructura se utilizó para los establos de los caballos, mientras que la planta superior fue para el refugio de las tropas. En el lado izquierdo, está el almacén de suministros debajo y arriba, la residencia de los jefes y oficiales. «Tiene muchas posibilidades: etnográficas, culturales, turísticas … Puede ser un centro de interpretación, artesanal o expositivo. Incluso en un pequeño hotel rural. Su disposición será un buen debate con la participación de la gente ”, agregó la concejala municipal.

Por supuesto, hay más en eso. El siguiente paso fue evaluar esta casa en forma de U -con patio de armas, dos pisos y cubierta con tejas árabes a dos aguas- y negociar la compra con sus propietarios. «Lo más difícil se ha hecho, que es conseguir dinero para poner en marcha este ambicioso proyecto. Además, ya existen relaciones con la familia propietaria, pero esto es solo el comienzo ”, enfatizó Atta. Y es que para convertir este histórico espacio en el emblema destinado a Valsequillo, será necesario realizar nuevas inversiones posteriormente y destinar otros rubros para su completa recuperación.

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