El Banco Central Europeo mantiene los tipos bajos a pesar de la inflación


La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante su comparecencia de este jueves. / EFE

Lagarde reconoce que los precios se mantendrán «más altos de lo esperado», pero se mantendrán estables durante todo el año

El Banco Central Europeo (BCE) se ha mantenido firme en su hoja de ruta durante los últimos meses. Revertirá gradualmente el estímulo económico y mantendrá bajas las tasas de interés este año. Sin embargo, al organismo le preocupa la persistencia de la inflación, ya que su presidenta, Christine Lagarde, aseguró ayer que el BCE revisará su política monetaria en una reunión en marzo y donde no se niegan a subir tipos. Interesar.

Todo indica que el organismo se verá obligado a tomar esta decisión. Los precios en la zona euro alcanzaron un nuevo máximo histórico en enero y Lagarde reconoció que «la inflación será más estable de lo que esperábamos». Ante esto, el Banco de Inglaterra ya ha decidido subir los tipos de interés al 0,5% por segunda vez en dos meses, y la Reserva Federal tiene previsto tomar medidas similares el próximo mes.

Según el BCE, «todos los gobernadores de los bancos nacionales están preocupados -reconoció Lagarde- pero nuestros organismos no tienen prisa por tomar esa decisión». Reconoce que, en el balance de sus riesgos, la inflación ocupa un lugar importante. Estiman que en el corto plazo, los precios seguirán disparándose, debido al aumento de los precios de la energía y la alta demanda de combustibles, responsables del 50% de la inflación actual. Los precios de los alimentos también han aumentado significativamente debido al aumento de los precios del transporte y los fertilizantes. Con todo, el BCE confía en que los precios se mantendrán estables a lo largo del año.

El objetivo es alcanzar la tasa del 2% a la que la Unión Europea decide su política monetaria. En diciembre, el presidente del BCE aseguró que la perspectiva de una subida de tipos en 2022 era «poco probable». Sin embargo, en marzo, la compañía revisará los datos económicos -con un horizonte del 2% en mente- y decidirá qué pasos seguir. «Cuando llegue el momento, tomaremos la decisión correcta», dijo Lagarde.

Crecimiento medio

De momento, el BCE cree en su equipo desplegado y asegura que la economía europea «sigue recuperándose» de los daños causados ​​por la epidemia. El crecimiento será «moderado» en el primer trimestre del año, debido a la incertidumbre que aún hoy existe sobre el impacto de la nueva forma de covid. Las interrupciones en la cadena de suministro y la escasez de mano de obra también seguirán a la actividad económica: el crecimiento se desacelerará al 0,3% para fines de 2021.

La compañía ve «apagada» la actividad económica y la demanda en los próximos meses debido a las restricciones que afectan a los servicios de consumo como los viajes, el turismo, el ocio y la hostelería. “Los altos costos de la energía están afectando el uso de los hogares y las ganancias de la empresa, lo cual es limitante”, subrayó Lagarde. La escasez de materiales y mano de obra continúa obstaculizando la producción en ciertos sectores.

Pero también hay motivos para el optimismo. El BCE espera que la «fuerte demanda interna» consolide el fuerte crecimiento de la eurozona en la segunda mitad del año. El mercado laboral también va mejorando día a día, con un gran número de personas ocupadas y más o menos afectadas por los expedientes de control de empleo.

«La recuperación mundial y el continuo apoyo de la política monetaria y monetaria también contribuyen a esta perspectiva positiva», señaló el presidente del BCE. Según él, el sistema financiero y las reformas estructurales específicas son «esenciales para complementar de manera efectiva nuestra política monetaria».

El organismo, asimismo, está «alerta» y asegura que está listo para «ajustar» todas sus herramientas en base a la información de que dispone y la evaluación de todos los resultados.

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