El delta de lava del volcán corre el riesgo de romperse y crear una fuerte ola


Los coladas de lava que no han parado de descender del volcán La Palma forman una enorme fajana (o delta). / AFP

Erupción en La Palma

La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN), María José Blanco, advierte que puede provocar explosiones, liberación repentina de gases y olas

Marcador de posición de Antonio Paniaguaa

La franja del volcán La Palma, el terreno formado por la desembocadura de lava en el mar, está en peligro de romperse. Si este colapso ocurriera, los gases se liberarían abruptamente y habría explosiones en el agua y grandes olas. La directora del Instituto Geográfico Nacional en Canarias, María José Blanco, advirtió este viernes que tal posibilidad podría surgir porque el delta «ha llegado al límite de la plataforma insular» y, en consecuencia, «es previsible que continúe». su ventaja «. Los fenómenos surgidos como consecuencia del colapso del delta de lava, según los expertos, no suponen un peligro para la población.

Al vigésimo día de la erupción, la lengua de lava desviada el jueves sigue destruyendo las plantaciones de banano en su avance. El lenguaje pasa ahora por la fajana creada en 1949 por el volcán San Juan, donde precisamente fue posible restaurar suelo para construir las explotaciones que se están devorando.

El frente, que se ha independizado del lavado principal, se encuentra a unos 150 metros del mar y conduce a la playa de El Charcón. A medida que avanzan, destruirán más granjas e invernaderos. Este viernes, el comité científico expresó su preocupación por la calidad del aire, que se espera que mejore hoy como resultado de las condiciones climáticas cambiantes, lo que promoverá la dispersión de gases. La densa ceniza continúa diluyendo el aire en el norte y este de la isla, lo que dificulta el tráfico aéreo. Esta situación también afectó a Tenerife, donde los vuelos de norte a sur tuvieron que ser desviados debido al cierre del aeropuerto en el norte de Tenerife.

La actividad sísmica no cesa

Otro factor preocupante es la incesante sismicidad, que mantiene en guardia a los vecinos de municipios como Villa de Mazo o Fuencaliente. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) descubrió unos 40 terremotos en la isla al amanecer; una de magnitud 3,8, aunque el hipocentro era bastante profundo, 36 kilómetros por debajo de la localidad de Fuencaliente, donde ocurrieron 33 de los cuarenta terremotos.

Los científicos extraen hierro de la materia y rechazan la hipótesis de que se formará otro cráter. Sin embargo, no se puede descartar la aparición de nuevas fuentes en las proximidades del cono.

Los aproximadamente diez centímetros de polvo volcánico que cubren las 83 chozas del Barranco de las Ovejas, en el municipio de El Paso, representan una amenaza para la conservación de este complejo arqueológico y etnográfico. De hecho, estuvo habitada desde la época de los aborígenes hasta principios del siglo XX.

La pluma alcanza una altura de 3.500 metros y las emisiones de dióxido de azufre se estiman en 4.900 toneladas diarias, una cantidad que sin duda es inferior a la real. La superficie afectada por la ablución asciende a 471,8 hectáreas, 40,6 más que este jueves. Hasta el momento, hay un total de 59,39 hectáreas de plantaciones bananeras enterradas, 33,43 hectáreas de viñedos y 7,36 hectáreas de tierras de cultivo de aguacate.

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