El FMI enfría la recuperación de España, que ha dejado de liderar el crecimiento


Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI. / RC

La agencia recortó su cuenta en medio punto al 5,7% y mantuvo su cuenta de 2022 en contra de las expectativas del gobierno.

José María Camaro

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está dejando más o menos claro que el crecimiento económico de España para este año es tan fuerte como se pensaba inicialmente. La compañía desaceleró el crecimiento de su producto interno bruto (PIB) a 5.7% este año, lo que representa una disminución de 0.5 puntos porcentuales con respecto a las estimaciones anteriores hechas en julio, cuando proyectó un crecimiento de 6.2%.

España es uno de los países de la eurozona donde estas nuevas previsiones han tenido un impacto más negativo a finales de año. Solo en Alemania, ha recortado su pronóstico de crecimiento del PIB en medio punto. En otros países, como Francia o Italia, las revisiones han mejorado. De hecho, según el FMI, España ya no existirá, la economía europea que más creció en 2021, superada por la francesa (con un crecimiento del PIB del 6,3%) o la italiana (un 5,8%).

Para el próximo año, Kristalina Georgieva, directora general de la organización, mantiene su visión: la economía crecerá un 6,4%, la misma estimación que hizo este verano. Con estas cifras sobre la mesa, no será bueno hasta 2022, cuando España pudo volver a su punto de partida antes de que estallara la epidemia en marzo del año pasado. En 2020, los recursos nacionales representaron el 10,8% del PIB en su conjunto.

El fondo deja en claro que espera que el crecimiento de una décima parte de la economía mundial se proyecte en un crecimiento del 5,9% para este año y mantiene expectativas para el próximo 4,9%. De hecho, reduce ligeramente todos los pronósticos de energía principales desde los Estados Unidos hasta el Reino Unido, Japón o Canadá. ¿Explicación? La epidemia continúa afectando a todas las regiones de manera muy desigual debido a los diferentes niveles de vacunación realizados en cada país. Además, apunta a una recesión inesperada: «Las conexiones críticas en la cadena de suministro han llevado a más éxito del esperado, lo que ha exacerbado aún más la inflación en muchos países». Es decir, reconoce la crisis de las materias primas que ha provocado una fuerte demanda de recuperación de muchos países, lo que ha impactado en la inflación, aunque por el momento no ve los riesgos que podrían afectar a la economía.

En el caso de España, la agencia estima que la inflación interanual acabará en el 2,2%, frente al descenso del 0,3% de las cestas de la compra que sufrió el año pasado en medio de la epidemia. Para 2022 ya ha proyectado un crecimiento de precios un 1,6% más moderado. Por su parte, la tasa de paro bajará al 15,4% (frente al 15,5% del año pasado) en la séptima décima de este año y al 14,8% en 2022.

Con este nuevo cálculo, el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García Andrés, considera que «el FMI certifica que España liderará el crecimiento económico en 2022». Y «mejora la previsión 2022» para que España sea «el país más dinámico de la UE»; «Asegura que la recuperación sea cada vez menos frecuente y más intensa», y «predice que los déficits disminuirán y la deuda se acelerará».

Sin embargo, el cálculo del FMI revela una brecha creciente entre sus estimaciones y el propio gobierno. El Ministerio de Economía ha decidido mantener intacto el panorama macroeconómico hasta finales de septiembre con las cifras previas al verano: .5,5% de crecimiento en 2021, el avance llegará al %% en 2022.

Gobierno, más optimista

A continuación, la vicepresidenta económica, Nadia Calvino, destacó que el nivel de actividad económica diaria y el empleo volverían a los niveles previos a la epidemia antes de que finalice este año. Se refería a indicadores como la dinámica del consumidor o la inversión empresarial, aunque no será hasta 2022 cuando la economía en su conjunto recuperará todo lo que ha perdido. La evolución del uso doméstico de Calviano y los más de 50.000 millones de euros -que mencionó- han estancado el ahorro que los ciudadanos han aumentado en los meses de prisión y están a la espera de ser gastados o reinvertidos para la recuperación económica.

La previsión del FMI es más frágil que la presentada por el Banco de España hace apenas dos semanas. En su informe periódico, el supervisor bancario señaló la posibilidad de que el crecimiento del PIB alcance el 6,3% en 2021 y el 5,9% en 2022. Esto es una décima parte más que las perspectivas de junio para ambos años. Sin embargo, el INE no reconsideró la tendencia a la baja a pocos días del dato final del segundo trimestre: frente al 2,8% de crecimiento de la economía en el trimestre anterior al verano, pasó a un 1,1%. crecimiento, que generó pánico entre todos los analistas. El propio Banco de España indicó entonces que consideraría esta nueva realidad para sus posteriores cálculos macroeconómicos.

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