El Museo Canario analiza la epidemia de cólera de 1851 en Gran Canaria


Uno de los escaparates que componen la exposición ‘Memorias del Cólera. La historia de la epidemia’. / CUBRE SERVICIOS AUDIOVISUALES

La exposición, que podrá visitarse hasta el 29 de febrero, analiza la devastación de una situación en parte similar a la actual pandemia

ISLAS CANARIAS7 palmera grancanaria

Sociedad Científica Hasta el 28 de febrero, el Museo de Canarias acogerá una exposición temporal ‘Memorias del Cólera. La historia de la epidemia’. Se trata de una exposición que presenta un producto de la investigación arqueológica y documental realizada sobre las huellas de la epidemia de cólera sufrida en la isla de Gran Canaria en 1851.

La exposición trata sobre los estragos que esta enfermedad causó en la población de la época, la forma en que la combatió y las consecuencias que de ella se derivaron en los diferentes niveles de la vida. De esta manera, los visitantes no solo conocerán los detalles epidemiológicos y demográficos, sino que también podrán descubrir los efectos económicos, sociales y culturales de ese momento histórico.

Este proyecto se enmarca dentro del proyecto de investigación ‘Cuerpos, Objetos y Espacios. Muertes Convergentes, ‘Muertes Divergentes’, realizado con fondos de investigación de la Fundación CajaCanarias y la Fundación Bancaria La Caixa.

Esta exposición se enmarca en un momento muy especial de nuestra sociedad actual, en el que la forma de vida de los ciudadanos de todo el mundo se ha visto transformada por la pandemia del covid-19. Palabras y expresiones como encarcelamiento, cuarentena, distancia social o teletrabajo se han convertido en parte del vocabulario cotidiano.

A lo largo del tiempo, las crisis sanitarias provocadas por otras causas -la peste, la viruela, la fiebre amarilla, la gripe o el ébola, entre muchas otras- han vuelto a marcar la historia de la humanidad. Una de las infecciones graves que recorrió el mundo fue el cólera, una enfermedad infecciosa que fue descubierta en Gran Canaria en junio de 1851. La propagación se produjo con extrema rapidez, provocando una mortalidad excesiva y grandes dificultades económicas en la isla. Se ordenó el cierre del puerto, se establecieron cordones sanitarios y se limitó la población para evitar la propagación y traslado al resto del archipiélago.

Después de seis meses de contagio, miseria, devastación y muerte, el 3 de diciembre de 1851 la vida en la isla comenzó a normalizarse. La angustia y el desánimo dieron paso a la suspensión de la cuarentena, la apertura de las comunicaciones y, finalmente, la recuperación económica.

El visitante tiene la oportunidad de acceder a todos estos temas desde una exposición de documentos de muy diversa índole, como el compendio ‘Memorias del cólera’ que da nombre a la exposición, y registros arqueológicos relacionados con epidemias como Bachicao. Cruz de madera. Además, encontrarás códigos QR informativos a lo largo de la ruta.

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