El presidente de Iberdrola comparece ante el juez del ‘caso Villarejo’


Ignacio Sánchez Galán, a su llegada a la Audiencia Nacional. / EFE

Galán debe dejar claro si estaba al corriente de la labor encomendada a la empresa del comisario durante ocho años y que sitúa al juez en un reducido grupo de dirección energética.

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El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, compareció hoy ante la Audiencia Nacional para declarar que estaba siendo investigado por su presunto conocimiento de las órdenes de seguridad y espionaje llevadas a cabo por el ya retirado comisario José Manuel Villarejo entre 2004 y 2012. Algunos servicios por los que la eléctrica pagó un total de 1,04 millones de euros, según certifica la investigación.

Sin embargo, Galán, que lleva meses esperando comparecer ante el juez Manuel García-Castellón a la luz del daño reputacional causado por el ‘caso Villarejo’ a Iberdrola, intentó ser cuestionado por videoconferencia la semana pasada por la salud del coronavirus. crisis y se considera un «grupo de riesgo». Pero el titular del Juzgado Central de Instrucción número seis rechazó esta pretensión y le ordenó acudir personalmente al juzgado, como el resto de los investigados en esta pieza separada número 17 de la macro causa.

Galán está siendo investigado desde el pasado mes de junio por delitos de cohecho activo, contra la intimidad y falsedad en documento mercantil, pero eso fue recién en diciembre, cuando la Sala Penal confirmó su situación procesal, cuando se fijó día y hora para su comparecencia. para las 10:30 de este martes. El otro partido emergente ya está en los tribunales, el expresidente de Iberdrola España Fernando Becker.

El juez García-Castellón sospecha que Galán y otros tres exdirectivos, desde sus respectivos cargos, pudieron participar en la contratación de la empresa Cenyt, gestionada por Villarejo, cuando éste aún era miembro en activo del Cuerpo Nacional de Policía. Examina si las facturas generadas por estos servicios fueron manipuladas para ocultar la presencia del Comisionado, quien tenía acceso a datos reservados de las personas investigadas por su red de funcionarios.

Según sus escritos de defensa, el presidente de Iberdrola señala la responsabilidad del entonces jefe de Seguridad del Grupo, Antonio Asenjo, en el nombramiento de Villarejo y señala al exdirector José Antonio Del Olmo como la persona que expuso las supuestas irregularidades. con Cenyt por documentos falsos.

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Según la instrucción, el primer proyecto de Villarejo para Iberdrola habría sido ‘Flecha’, que habría tenido como objetivo eliminar la oposición municipal y ecologistas contra la construcción de una planta en Arcos de la Frontera (Cádiz).

Entre 2004 y 2005 se desarrolló el ‘Pizarrón Negro’ o ‘BB’ para supuestamente obtener información comprometedora sobre Manuel Pizarro, entonces presidente de Endesa, el gran competidor de Iberdrola en el sector eléctrico.

Ya en 2009, Villarejo se habría encargado de ‘Gipsy’ y ‘Posy’. La primera habría consistido en la investigación de un directivo de Iberdrola, José María Álvarez, y de un proveedor, Francisco Julián Gutiérrez, por sospechas de que podría mediar en el pago de comisiones ilegales. Con el segundo proyecto, las pesquisas del comisario se habrían extendido a la relación de Álvarez con Florentino Pérez, el presidente de ACS que intentó entrar en el accionariado de la eléctrica.

Finalmente, en 2011, Villarejo se habría dedicado a ‘Eólica’ a investigar a la empresa suiza Eólica Dobrogea, a su accionista mayoritario, Chrisopher Kaap, y a su abogado, Corneliu Dica. Iberdrola Renovables -que está siendo investigada como persona jurídica- se ha comprometido con la eólica a desarrollar una serie de proyectos en Rumanía, pero con el tiempo surgieron conflictos que finalmente se resolvieron en un arbitraje a favor de la compañía española.

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