Francia es más vertical, pero con menos hormigón que en Rusia


Benzema y Mbappé celebran, en presencia de Griezmann, uno de los goles de Francia ante Bélgica. / Alessandro di Marco (Efe)

Liga de las Naciones

La actual campeona del mundo cambió su piel respecto a 2018 para adaptarse a las condiciones del colosal tridente

Oscar Bellot

OSCAR BELLOT Enviado especial a Milán

La campeona del mundo Francia hace tres años en Rusia está lejos de lo que España se enfrentará el domingo en la final de la segunda edición de la Liga de Naciones. Si prevaleció el aspecto defensivo, la fama y el carácter de Didier Deschamps, que en su época destacó como futbolista como centrocampista y chupó la enseñanza del ‘calcio’ durante las cinco temporadas que pasó en la Juventus, la actual se caracteriza por la peso ofensivo de un tridente lleno de quilates y probablemente no sea igualado por ningún otro equipo.

El cambio de piel respecto a 2018 se redescubrió en la semifinal ante Bélgica celebrada el jueves en el Juventus Stadium. ‘Bleus’ apareció con tres centralitas y dos carriles frente a los ‘diablos rojos’, que se desbordó en dos actos únicos de gran mérito en los que Carrasco y Lukaku protagonizaron nuevamente la fase de experimentación. Pero levantaron las líneas en la segunda parte y revelaron un frasco de esencia para someter al equipo de Robert Martínez con un balón frenético que asfixió a su rival. Era un momento que llevaba tanto tiempo esperando un ataque colosal que amenazaría a España en San Siro.

Está claro que, como señaló Mikel Oyarzabal en rueda de prensa este viernes, a La Roja no le interesa un partido de ida y vuelta. Porque en los mareos brillan como nunca las mejores características de Kylian Mbappé, un milagro que es prácticamente irresistible en la carrera. También los de Karim Benzema, cuya velocidad mental es incluso superior a la electricidad de los pies milagrosos de Bondy. E incluso los de Antoine Griezmann, a quien Deschamps demoró unos metros para actuar de enlace entre el centro del campo y el atacante mortal.

La otra cara de esa ofensiva de alto nivel es la vulnerabilidad defensiva que ha estado castigando a Francia últimamente. La parte trasera aún no se ha adaptado a los cambios arquitectónicos de Deschamps. Junto a Bélgica, además, los ‘bleus’ echaban mucho de menos a N’Golo Kanté, un talentoso hombre que, como dijo Axel Witsel en un anterior conflicto con Bélgica, parece tener “seis pulmones y treinta y seis piernas” por el espacio cubre, pero que no podría estar en los “últimos cuatro” de la Liga de Naciones por un coronavirus positivo.

El centrocampista del Chelsea formó un dúo muscular con Pogba en el Mundial de Rusia. El torneo que ganó Francia dejando un gol claro en cuatro de los siete partidos disputados. Pero en la reciente Eurocopa en varias plazas solo consiguió bloquear el gol de Hugo Lloris en su debut ante Alemania y encajó diez goles en siete partidos tras aquel duelo con los alemanes. Estadísticas alentadoras para España.

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