La asociación de vecinos de Ciudad Alta ha pedido cautela para suspender las obras del Canódromo


Javier Darriba

JAVIER DARRIBA Las palmas del Gran Canaria

La solicitud del barrio de Ciudad Alta (Avecalta) solicitada al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 6 de la capital grancanaria para emitir
una orden cautelar que suspende las actividades de construcción de las dos torres del Canódromo. La iniciativa surgió de la decisión final por la que se declaró desierta la licencia concedida a Realia en 2006, y su posterior ampliación en 2008, tanto en el Plan General de Ordenación Urbana 2005 como en el Plan Especial Canódromo 2003, que ocupan la licencia de obra.

La derogación de esta planificación, ordenada por la Corte Suprema en 2014, es la base de la petición del barrio. Por tanto, si bien el trabajo que Realia realiza actualmente en Schamann cuenta con una licencia concedida en 2020, su vigencia procedía del Plan General de 2012, que copiaba las determinaciones caducadas de los planes especiales de 2003 y generales de 2005.

«Las determinaciones del Canódromo de la ciudad del Plan General 2012 son las mismas que las establecidas por el Plan General 2005 y el Plan Especial 2003, porque se verifica y reconoce en el vehículo, por tanto cuando se declara su nulidad en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 5 (…) el surgimiento de la buena ley acuerda que la licencia aquí impugnada, emitida al amparo de dicha planificación, también es contraria a la ley ”, dijeron los vecinos en su solicitud.

El grupo de vecinos sostiene que el plan de 2012 contiene una «ordenanza ilegal errónea de nulidad absoluta»

A favor de la suspensión cautelar, los vecinos argumentan que si no se detiene la obra aumentará la responsabilidad patrimonial que debe afrontar la ciudad. “Las obras que están en su día deben ser destruidas, por lo que su crecimiento y agregación será difícil de hacer cumplir una posible sentencia estimando nuestro reclamo, además del daño creciente que la Administración debe pagar a los desarrolladores afectados”, prosiguen ”( …) siendo aparente
Cuanto más consiga construir Realia, mayor será el daño que pagará el Ayuntamiento».

Sólo así, probaron desde Avecalta, «debe prevalecer el interés público para paralizar las obras construidas en base a la licencia impugnada».

La petición al juzgado se completó con la solicitud de que se tramitara el mes de agosto según trámite para que se diera una resolución de manera expedita; y no se establece una fianza en la asociación de vecinos de Avecalta.

Si hay recurso

Los vecinos respondieron ayer al concejal de Urbanismo Javier Doreste, quien defendió la vigencia de la licencia concedida a Realia porque la planificación de 2012 ya no fue recurrida. “Esto no es cierto”, afirmó el representante legal de la asociación de vecinos de Ciudad Alta, Yeray Alvarado, quien informó que a principios de año se criticó el permiso de trabajo y, de manera indirecta, el Plan General de Manejo 2012, así como la revisión detallada normativa urbanística para 2020.
«La nulidad radical de las determinaciones de Canódromo pasó de los planes destruidos de 2000 y 2003 al plan de 2005, y de ahí a los de 2012 y 2020 (…) a una especie de ‘efecto matryoshka’, ya que los planes encapsularon posteriormente en su interior persiste aún hoy en su interior la primera, que, como se ha señalado, contenía desde un principio la denominación ilegal y corrompida de la nulidad absoluta. «, se refieren a su declaración de reclamación.

Además, la asociación de vecinos confirmó que generó impotencia porque «no se permitió el acceso al expediente ni se resolvió su solicitud de prórroga para la formación de las denuncias».

Por eso, los vecinos del barrio de Schamann que han luchado durante décadas consideran que el trabajo no debe continuar. La construcción de la primera torre se paralizó en 2009 como consecuencia de la suspensión de la licencia y no se reanudó hasta el verano de 2019. En ese momento se inició la construcción de la segunda torre, que ya había sido construida. La promoción se anuncia bajo el nombre «The Towers».

Ver las torres del parque Canódromo. / C7

«El urbanismo ha decidido mantener las dos torres»

El abogado de la asociación de vecinos de Ciudad Alta (Avecalta) Yeray Alvarado, respondió ayer al concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, que la gestión del recinto del Canódromo como lugar de residencia sigue siendo injusta y permanece en la voluntad del actual grupo de gobierno. “El urbanismo decidió quedarse con ese elemento y también se autorizó”, explica, “es una zona cansada en llamas y la construcción de dos torres va en detrimento del interés general”.

El Ayuntamiento objetó el recurso de apellidos-administrativo presentado por Avecalta para reclamar la nulidad de la última licencia de obra expedida a Realia, así como la anulación del urbanismo que la cubría. Los servicios legales municipales entienden que la decisión de la Corte Suprema derogando el Plan General 2000 y el Plan Especial 2003 no impidió que la planificación en 2005 asumiera planes específicos.

También defiende que la tramitación de la licencia fue válida y niega que la organización vecinal no tenga defensa.

Por su parte, Realia también solicitó al tribunal una sentencia negando las pretensiones del grupo de vecinos. La constructora entiende que la nulidad de los dos instrumentos de planificación (2000 y 2003) no determina la nulidad del Plan 2012, que cubre la licencia de obra vigente. Coincide con ello en la vigencia de la justificación del plan especial Canódromo aunque ha sido suspendido. «Nada impide que el Plan General subsiguiente tome una determinación debidamente motivada».

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