La educación no establece límite de reprobación para lograr el título de ESO


La ministra de Educación, Isabel Celaá, en la inauguración de un seminario / EFE

El Real Decreto que desarrollará el Lomloe será aprobado por el gobierno este verano y entrará en vigor a partir de septiembre vanaf

Alfonso Torices

A partir del próximo curso si conseguir o no el título en la ESO
Ya no dependerá del número de suspensiones al final del cuarto y último año. El Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia no va a determinar un número específico de cursos reprobados que se interponen en el camino hacia la graduación. Es una decisión que se deja al equipo de profesores que imparte la enseñanza al alumno. Así está recogido en el proyecto de Real Decreto de Evaluación, Promoción y Cualificación que el Gobierno aprobará este verano y que, una vez finalizado, será la pauta a seguir en todas las escuelas e instituciones a partir de septiembre. La medida tiene como objetivo minimizar la recurrencia y el abandono escolar prematuro, las dos cargas del sistema español.

Hasta ahora, un estudiante solo podía graduarse de la ESO si aprobaba todo o reprobaba hasta dos asignaturas, siempre y cuando no fuera matemática y lengua al mismo tiempo.
A partir de septiembre no hay límites. Los alumnos que finalicen en cuarto lugar y «hayan, a juicio del equipo docente, adquirido las competencias identificadas y alcanzado los objetivos de la etapa» recibirán el título de la ESO. Será una decisión «colegiada» de los profesores del alumno. La titulación secundaria obligatoria es única y no contiene nota final. Los estudiantes que aprueben el ciclo de FP Básico también lo reciben.

El Real Decreto prevé una reincorporación a los alumnos que no puedan seguir cursando la ESO por su edad y que no hayan obtenido el título. En los dos próximos cursos podrán intentar conseguirlo mediante «la realización de pruebas o actividades extraordinarias personalizadas de las asignaturas que no hayan superado». Todo aquel que haya cursado la ESO recibirá en todo caso una «certificación oficial», que indica los años de estudio y el nivel de competencias adquiridas.

El reglamento desarrolla una de las novedades del Lomloe, la posibilidad, en casos excepcionales, de que
una persona joven puede obtener un bachillerato a pesar de una asignatura reprobada. La norma es aprobar todo, pero el equipo docente puede aprobar el título con resultado insatisfactorio siempre que considere que el alumno «ha alcanzado los objetivos y competencias de la etapa» y que además ha estado presente de forma continua, presentado a todos los exámenes. y recuperaciones, y su calificación promedio es de 5 o más.

Repeticiones, la excepción

La norma básica del Real Decreto es idéntica tanto en los criterios de promoción de la titulación como de la formación. El equipo docente tendrá la «responsabilidad final» de ambas decisiones, resoluciones que siempre se tomarán de forma conjunta. A la hora de aprobar la asignatura en ESO tampoco habrá límite de fallos. Todos los estudiantes que suspendan una o dos asignaturas recibirán su doctorado – ahora hay un máximo de tres – pero también lo harán aquellos que aprecian a sus profesores que «la naturaleza de las asignaturas que quizás no hayan aprobado les permite continuar con éxito el próximo año y considerarán que tienen expectativas favorables de recuperación y que dicha promoción beneficiará su desarrollo académico.

De hecho, como señala Lomloe, la repetición tiene que ser algo ‘excepcional’. Solo se permite una repetición en educación primaria y un límite de dos hasta finalizar la ESO. En educación primaria, solo se puede repetir en los últimos años de los tres ciclos (2º, 4º y 6º). En el otro, la promoción será automática. Una tercera repetición extraordinaria en el cuarto año de ESO solo se permitiría si los profesores creen que ayudaría al alumno a adquirir las habilidades para alcanzar el título. Para evitar que se repita, se tomarán medidas de refuerzo en cuanto se determine que un alumno está teniendo problemas en el aula y con todos aquellos que aprueben la asignatura con notas insatisfactorias. Además, si el alumno tiene que repetir, se le dará un plan de apoyo personalizado para que logre las habilidades que le faltan.

En Bachillerato si se va a aprobar un cierto número de fallos. Serán los mismos que hoy, máximo dos. Una nueva característica es que si más de uno no es satisfactorio en el segundo año, el alumno puede tomar un tercer año para reponer los cursos que no ha superado.

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