La Iglesia católica alemana, que favorece flexibilizar el celibato y pide reflexión al Papa



ROMA, 4 de febrero (PRENSA EUROPA) –

El Camino Sinodal Alemán, un proceso en el que los obispos alemanes junto con organizaciones laicas debaten el futuro de la Iglesia sobre diversos temas, ha aprobado por amplia mayoría en su primera lectura una iniciativa para flexibilizar el requisito del celibato para los sacerdotes y pide los prelados que propongan al Papa Francisco una reflexión en este sentido.

La propuesta discutida este viernes recibió el 86 por ciento de los votos pero debe ser ratificada en segunda lectura en la reunión de otoño de Camino Sinodal para ser vinculante. Así se desprende de un comunicado de la Conferencia Episcopal Alemana recogido por Europa Press.

El texto, titulado «El celibato sacerdotal – Fortalecimiento y apertura», destaca el valor del celibato como forma de vida de los sacerdotes. Sin embargo, pide la admisión de sacerdotes casados ​​a la Iglesia Católica Romana por el Papa o por un concilio. También hay llamados para que el Papa permita que los sacerdotes católicos se casen y permanezcan en el cargo.

El documento subraya así que los sacerdotes ordenados son indispensables para la Iglesia católica y recuerda que los sacerdotes católicos pueden ejercer en las iglesias bizantinas y los ministros protestantes ordenados. Durante los debates, varios oradores criticaron la valoración positiva de la vida de soltero que aparece en el texto y pidieron una mirada más crítica a los riesgos y efectos secundarios del celibato.

Los dos cardenales que impulsan la iniciativa son el arzobispo de Múnich y expresidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Reinhard Marx, y el presidente de la Comisión de Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE), Jean-Claude Hollerich.

Marx ha enfatizado que «algunos sacerdotes estarían mejor casados». “No solo por razones sexuales, sino porque sería mejor para sus vidas y no estarían solos. Necesitamos abrir estas discusiones”, agregó.

Hollerich, por su parte, apuntaba en una entrevista al diario ‘La Croix’ que hay que preguntarse sinceramente si un sacerdote debe ser necesariamente célibe. «Tengo una opinión muy alta del celibato. Pero hay que hacerse la pregunta: ¿es esencial?». lo que hacemos los célibes. ¿Por qué no también los sacerdotes casados? Si un sacerdote no puede vivir esta soledad, hay que entenderla, no condenarla», pensó.

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