La rebelión entra al siguiente nivel


La retaguardia de la UD Las Palmas espera con impaciencia una nueva pelea. De izquierda a derecha, Navas, Suárez y Curbelo posan antes de emprender ayer su viaje a Asturias. / UDLP

La UD Las Palmas, que trabaja sin Jonathan Viera, visita hoy al Real Oviedo con el objetivo de conseguir su cuarta victoria consecutiva esta temporada

Asturias, tierra de logros y grandezas. En misiones para recordar. La Unión Deportiva Las Palmas juega hoy contra el Real Oviedo, a partir de las 17:15 (Movistar LaLiga y Gol) en el Carlos Tartiere, sus plenas victorias en las últimas tres jornadas. Logró un nueve de nueve sin Jonathan Viera, Adalberto Peñaranda y casi sin Sergio Ruiz, Pejiño o Mfulu, pero con una segunda unidad que dio un paso al frente sin descanso y llevó el ambicioso proyecto de Pepe Mel a las alturas de la División Plata.

El conjunto amarillo, tercero con 26 puntos, 20 de los cuales los ganó ante su afición en Gran Canaria, busca su cuarta victoria consecutiva y, lo más importante por la confianza y los goles, la segunda salida de la isla tras vencer a la Real Sociedad B en el Real Arena hace solo más de una semana. Después de que los complejos se retiraran en casa y no repitieran errores, el equipo isleño debe mantener su solidez en un campamento en el que ha ganado en apenas dos de sus 14 visitas.

La Unión Deportiva Las Palmas, que sólo ha perdido uno -contra el Lugo- de sus últimos diez partidos ligueros- solo ha muerto en dos accidentes este año- y sigue la estela de Almería -31 puntos- y Eibar -27-, Jesé Rodríguez como pilar -seis goles y cinco asistencias- pero no es el único: la seguridad de Raúl Fernández, la potencia y las posibilidades que tiene Lemos -hoy no será por sanciones-, Curbelo, Navas y Cardona, la majestuosa actuación de Loiodice y Fabio, la soberbia y justificación de Benito, Pinchi, Moleiro o Clemente. La solidez del grupo es fundamental para progresar en el sueño de volver a Primera División. Y hoy volverá a ser una prueba de fuego para la rebelión con siete víctimas decisivas en un calendario que no deja indicios de alto el fuego, al contrario. Pinchi, Pejiño y Ruiz, que estaban llamados a llevar el peso en Asturias, se unieron a los que se conocían desde hacía mucho tiempo.

Por su parte, el Oviedo de Ziganda, con 19 puntos y en carrera por asaltar la zona de ascenso, llega a esta cita tras poner contra las cuerdas al Eibar hasta el último minuto. Es errático ante su afición -dos triunfos, cuatro empates y una derrota- y tiene en la punta de la lanza a un Borja Bastón que se encuentra en estado de gracia tras marcar cinco goles -tiene siete- en las últimas seis jornadas. .

El equipo de Carbayona, que propone y empuja, calibra una UD que navega con regularidad, y ya es un gran acierto.

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