Patinaje Gran Canaria en Andorra (87-71)


John Shurna lanza la canasta contra Andorra. / foto acb / albert martin

El club de baloncesto grancanario, que ganó un parcial 35-17 en el primer cuarto, reaccionó para revertir el juego en el tercer acto, pero finalmente sucumbió ante MoraBanc Andorra sin conocer la victoria.

El duelo indicó una pelea física sin cuarto contra un oponente muy tocado. MoraBanc Andorra interpretó mejor la salida que Gran Canaria y tras dos triples consecutivos de Crawford y Jelinek y la fuerza interna de Olumuyiwe, estableció el 11-0 para el mando en el marcador y obligó a Porfio Fisac ​​a pedir un tiempo muerto para conectar a sus jugadores ( 13-3, min 3).

La falta de ideas e intensidad en el encuentro condicionó la salida al remolque. Los amarillos no despertaron y Miller-Mcintyre aumentó sus ingresos a 12 puntos (18-6, min. 5). Albicy, Ennis y Pustovyi abandonaron la pista para dar una alternativa a Kramer, Slaughter y Stevic en busca de soluciones.

Shurna y Slaughter mantuvieron a flote al equipo de Claretine, creando agua en defensa y siendo superados en todos los combates individuales, con MoraBanc Andorra compartiendo el balón a la perfección. Crawford retuvo un acierto exterior -un triple cuarto para los del Principado de Víctor Arteaga castigados en color para poner contra las cuerdas a un Granca irreconocible (28-10). Las torres senegalesas de Ilimana y Khalifa Diop no pudieron ni siquiera con el temporal Victor Arteag en estado de piedad.

En medio de recitales de confusión y disparates, Fisac ​​recibió otro error técnico y fue descalificado, y Víctor García tomó el mando de las decisiones en un encuentro sumamente difícil.

La lucidez coral del enfurecido MoraBanc Andorra no decayó, con Nakić y el ex capitán amarillo Pauli, para entrar con 18 puntos de diferencia en el segundo tiempo (35-17).

El escenario no cambió, pero el Granca pareció estar más involucrado en la circulación, en la defensa y en el rebote. Ennis, con un triple lejano, asumió galones y miró la electrónica con ganas de iniciar una remontada (37-23, min. 13).

El equipo de Ibona Navarra mantuvo el pulso, pero su falta de acierto en este acto -ni el Granca consiguió lo que quería- multiplicó las reacciones de la isla, tras unos primeros 5 minutos parciales de 3-10 (38-27). El Granca imprimió un ritmo más eléctrico para seguir cortando la presa de Andorra (39-29).

Sin embargo, el talento de Miller-Mcintyre y las malas decisiones de Ilimane Diop llevaron a un nuevo repunte local (44-31, min. 18). Es cierto que la torre senegalesa estaba en el siguiente partido defensivo, que junto al cambio de rumbo de Stevic consiguió bajar la barrera psicológica de los diez puntos (44-35).

Faltaban dos minutos para el descanso, pero el Granca, con prisa, no entró de lleno en el partido. Crawford – diez puntos – repitió desde fuera, pero Slaughter oxigenaba al final del segundo cuarto (48-38).

Después de pasar por los vestuarios, Pustovyi y Albicy estaban de cabeza y cola. El pívot ucraniano impuso su ley sobre los colores para marcar en una acción continua que duró cuatro intentos, mientras que el director del juego francés se metió en un error técnico -el tercero claretiano- para dar otra vida a los locales. El Granca inició este desafío adormecido y desalmado, pero al inicio de la Liga demuestra que no baja los brazos y no levanta la pierna desde el gas hasta el final. Se volvió a demostrar en el Principado.

Ennis para ayudar

Dylan Ennis -11 puntos-, con dos triples seguidos -los amarillos anotaron apenas uno de siete intentos en la primera mitad-, irrumpió para firmar un set 1-10 (49-48) que esperaba y forzó Navarro para frenar el arreón visitante con tan sólo tres minutos de juego. Hannah, que había sido rechazada por su técnico en la anterior, parecía desesperada.

Ilimane Diop y Brussino se unieron al partido canadiense para revertir el resultado y traer nerviosismo al necesitado equipo andorrano (49-53). La solidez de Grance, que tampoco tuvo mucho acierto, entorpeció al rival en defensa que se fue diluyendo con el paso de los minutos.

La sombra de Pustovy es tan larga que muestra sus fortalezas y debilidades. MoraBanc Andorra no reaccionó, pero el colmillo clerical no fue feroz para perturbar la tierra. Y eso dio vida a unos lugares donde Arteaga volvió a destacar para recuperar el dominio del duelo, tras volver a castigar en ‘pick & roll’ (58-57, min. 29).

Hannah anotó de tiro libre (60-57) y Kramer no se giró hacia afuera para apretar aún más el marcador al final del tercer acto.

García apostó por Kramer Slaughter, Salvo, Shurn y Khalifa Diop. Morgan, desde fuera, y Arteaga, en color, aumentaron su ventaja local (65-57). La puesta en escena amarilla en el último cuarto, con el accidente de Khalifa Diop, no fue la más adecuada y MoraBanc Andorra no perdonó.

El Granca no dio en la tecla. La combinación Shurna-Pustovyi dio oxígeno, pero Morgan y Crawford volvieron a castigar (70-62, min. 36). Los amarillos se desactivaron en su peor momento y Miller-Mcintyre casi se inclina (73-64).

Arteaga se convirtió en amo y amo de la zona, y Paulí continuó con un recital local (77-66, min. 38). No había manera y la escasez creció. Ennis y Brussino lideraron la última ofensiva de Claretian intentando ganar su tercer partido fuera de casa esta temporada (79-71). Sin embargo, Ennis falló dos tiros libres para acercar a su equipo.

El Granca no dio el paso definitivo, y Jelínek condenó (87-71).

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