Rebeca Andrade hace historia para Brasil con su ‘samba de gimnasia’


Rebeca Andrade, gran favorita en la final en la cancha. / Efe

Tokio 2020 | Gimnasia

Tras ganar las dos primeras medallas femeninas de su país en salto y competición completa, hoy lucha por la tercera en tierra, donde empieza como favorita.

Rebeca Andrade, que hizo historia, entregó a Brasil las dos primeras medallas de su historia en gimnasia artística femenina en esta Olimpiada de Tokio: el domingo de oro en salto y el pasado jueves de plata en plena competición. Cinco años después de Río 2016, donde su buen desempeño ayudó a su equipo a clasificarse en la final por equipos, se esfuerza por ganar tercero en la final (a partir de las 10:57 de la mañana, Península Española).

La ausencia de Simon Biles, el astro estadounidense que ya se ha retirado de cinco finales por una crisis psicológica, ha abierto el oro para el resto de gimnastas. Entre ellas destacan Andrade y la rusa Angelina Melnikova, que quedaron segunda y tercera en la final del partido completo la semana pasada. Ambos estaban detrás de Sunisa Lee, la figura emergente del equipo estadounidense que ya aparece como heredera de Biles, pero esta vez no la enfrentarán como competidora. Se enfrentarán a Jade Carey. A la luz de la sensacional actuación de ‘gimnasia samba’ que logró Andrade en la final completa, que incluso llevó a ‘Suni’ a sobrevolar el asimétrico, el brasileño arranca como favorito con la confianza impulsada por su oro en salto.

Negra y de origen humilde en Garulhos, una congregación superpoblada en las afueras de Sao Paulo, para Andrade a la edad de 22 años, ofrece otra oportunidad histórica después de sus dos primeras medallas, una justa recompensa después de muchas penas y lesiones que sufrió en el punto fue quedarse sin Juegos. Si no fuera por el coronavirus, que lo obligó a posponer los Juegos Olímpicos por un año, es muy probable que no hubiera podido participar, ya que es el líder de ligamento cruzado para el Campeonato Brasileño en 2019. tiempo en su carrera. Sin él, la selección brasileña no se clasificó para los Juegos y Andrade tuvo que buscar el pase individual en los campeonatos del mundo celebrados en Bakú (Azerbaiyán) en marzo del año pasado. A pesar de sus buenas vigas de equilibrio y grados asimétricos, la competición se suspendió antes de que se llegara a la final debido al brote de la pandemia de coronavirus.

Con el tercer mayor número de infectados y muertos del mundo, Brasil se ha visto tan afectado que cientos de sus deportistas, entre ellos Andrade, se han refugiado en Portugal para prepararse para los Juegos. Pero en diciembre ella misma se contagió, y aunque no presentaba síntomas, tuvo que retirarse temporalmente para cumplir con el aislamiento obligatorio. Con pocas opciones para competir este año, solo pudo asegurar su presencia en Tokio en junio. Lo hizo en el Campeonato Panamericano, que otorgó dos lugares a los Juegos, y ganó con autoridad la final de todo el partido.

Como se ve en la euforia desatada entre los periodistas brasileños en el Pabellón Ariake de Tokio, sus victorias se celebraron como si la ‘Canarinha’ hubiera ganado un nuevo Mundial. Una satisfacción que libera a Brasil no solo de la sequía en esta especialidad femenina, sino también de las acusaciones de racismo que han plagado a sus gimnastas en el pasado. En 2015, el diario O Globo dio a conocer un video en el que tres integrantes de la selección nacional, Arthur Nory Mariano, Fellipe Arakawa y Henrique Flores, se burlan de su compañero negro Angelo Assumpcao con algunas bromas de mal gusto sobre colores de bolsas de basura y pantallas de celulares. Aunque los tres fueron suspendidos por 30 días y se disculparon, el caso desembocó en una amarga disputa que abrió el debate sobre el racismo en Brasil, donde el 54 por ciento de los 212 millones de residentes son negros o mestizos.

Aunque Assumpcao prometió mucho, finalmente no fue seleccionado para los Juegos de Río, donde Nory y Diego Hypolito se llevaron medallas de bronce y plata en el suelo. Deprimido tras exponer la ‘discriminación estructural’ de la gimnasia brasileña, Assumpcao no voló de regreso y en noviembre de 2019 fue despedido por el mal desempeño de su club, Pinheiros, poniendo así fin a su carrera deportiva. Las históricas medallas de Rebeca Andrade ahora han vengado su nombre y han eliminado el nombre de Brasil.

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