El parlamento de Canarias gasta 1.395 euros en una noche de hotel
Las claves
- Ástrid Pérez, presidenta del Parlamento, pagó 1.395 euros por una noche en Tokio.
- El viaje a Japón y Taiwán generó un gasto total de 9.355,07 euros.
- El coste de la noche en el hotel Hyatt representa más de la mitad del gasto en alojamiento.
Un gasto significativo en un solo día
La presidenta del Parlamento de Canarias, Ástrid Pérez, realizó un viaje institucional a Japón y Taiwán en noviembre de 2025, que ha generado controversia debido a los elevados gastos asociados. Según información obtenida, el Parlamento abonó 1.395,26 euros por una única noche de alojamiento en el hotel Hyatt Regency Tokyo. Este importe supera considerablemente el gasto total en alojamiento de muchos otros desplazamientos institucionales de diputados de la Cámara.
La noche en el hotel Hyatt, ubicado en el exclusivo distrito de Shinjuku, fue parte de un viaje que incluyó la participación en la Conferencia Anual del Foro de Concejales de Asia (ACF) en Fukuoka, así como una reunión preparatoria del Foro Global de Concejales (GCF) en Taipéi, donde Pérez asistió como representante de la Conferencia de las Asambleas Legislativas Regionales Europeas (CALRE).
Comparativa de gastos
El gasto total del viaje de Ástrid Pérez alcanzó los 9.355,07 euros, desglosándose en 6.556,42 euros en desplazamientos, 2.424,79 euros en alojamiento y 373,86 euros en indemnizaciones. La factura de la noche en Tokio concentró más de la mitad del total destinado a alojamientos durante el viaje, lo que ha levantado críticas sobre la gestión de los fondos públicos.
En comparación, el entonces vicepresidente del Parlamento, Gustavo Matos, justificó un gasto mucho menor en su propio desplazamiento, con 488,75 euros en alojamiento. Este contraste ha suscitado preguntas sobre la política de gastos de los representantes de la Cámara.
Reacciones y contexto
La noticia del elevado costo del alojamiento ha generado reacciones entre los ciudadanos y en el ámbito político. Muchos se cuestionan si resulta justificable un gasto tan alto para una sola noche, especialmente en un contexto donde los recursos públicos son limitados.
“Es inaceptable que se derrochen recursos públicos de esta manera. Los ciudadanos merecen que sus representantes gestionen el dinero con responsabilidad”, comentó un portavoz de la oposición.
El hotel Hyatt Regency Tokyo, donde se hospedó Pérez, es un establecimiento de cuatro estrellas conocido por su ubicación privilegiada y su calidad de servicio. Sin embargo, el hecho de que una única noche de alojamiento supere el costo total de otros viajes institucionales ha puesto en tela de juicio la transparencia y la rendición de cuentas del Parlamento de Canarias.
La controversia pone de manifiesto la necesidad de revisar las políticas de gastos de los representantes públicos y el uso de fondos públicos. La situación ha llevado a algunos sectores a pedir una mayor regulación y control sobre los gastos en viajes institucionales.
Contexto local y antecedentes
En el pasado, el Parlamento de Canarias ha enfrentado críticas por el uso de fondos públicos en viajes y gastos. La gestión de los recursos del erario público es un tema recurrente en la agenda política de las Islas, donde los ciudadanos esperan una mayor transparencia y responsabilidad por parte de sus representantes. Recientemente, las demandas de los ciudadanos y la oposición han llevado a la creación de iniciativas para regular más estrictamente estos gastos.
La situación actual también se inserta en un contexto de crisis económica y social agravada por la pandemia de COVID-19, donde muchos canarios luchan por llegar a fin de mes. En este sentido, los altos gastos en viajes institucionales resultan particularmente sensibles y pueden erosionar la confianza en las instituciones públicas.
Consecuencias de la polémica
La controversia generada por el gasto en la noche de hotel en Tokio podría tener repercusiones en la imagen del Parlamento de Canarias y en la confianza que los ciudadanos depositan en sus representantes. A medida que la opinión pública exige mayor control sobre los gastos, es probable que el Parlamento se vea obligado a revisar sus políticas de viaje y a establecer límites más claros sobre lo que se considera un gasto razonable.
Además, la presión por parte de la oposición y de los ciudadanos podría llevar a la implementación de auditorías más rigurosas y a la creación de mecanismos de supervisión que garanticen un uso más eficiente de los recursos públicos. Esto podría incluir la necesidad de justificar cada gasto de manera más detallada y transparente, así como una mayor rendición de cuentas en el uso de fondos destinados a viajes institucionales.
En definitiva, el caso del gasto en el hotel Hyatt Regency Tokio es un recordatorio de la importancia de la responsabilidad fiscal y la necesidad de que los representantes públicos actúen con integridad y transparencia, especialmente en tiempos de dificultades económicas.
