El sindicato STEC-IC exige dimisiones por el estado de las infraestructuras educativas
Las claves
- El sindicato STEC-IC denuncia deficiencias estructurales en centros educativos de Canarias.
- Se ha pedido la dimisión del consejero de Educación y del director de Infraestructuras.
- Las altas temperaturas afectan la salud de docentes y alumnos en las aulas.
Deficiencias graves en la infraestructura educativa
El sindicato STEC-IC ha exigido la dimisión del consejero de Educación de Canarias, Poli Suárez, y del director general de Infraestructuras y Equipamientos, Iván González Carro. Esta demanda surge tras la denuncia de un estado alarmante de las infraestructuras educativas en la comunidad. Según el sindicato, la situación no es fruto de una ola de calor puntual, sino que refleja un problema estructural y sistemático que afecta a toda la red educativa.
Entre las deficiencias más críticas se enumeran:
- Goteras y humedades en múltiples centros.
- Aulas inutilizadas debido a la falta de mantenimiento.
- Instalaciones eléctricas obsoletas y sistemas contra incendios inoperativos.
- Presencia de amianto y paredes agrietadas.
- Falta de espacios de sombra y adaptación a las altas temperaturas.
Condiciones de riesgo para la salud
El sindicato ha expresado su preocupación por la salud y seguridad tanto de docentes como de estudiantes. La falta de adecuación en los centros educativos puede provocar mareos, deshidratación y golpes de calor, especialmente en los Centros de Educación Especial, donde la situación es más grave. “Llevamos años escuchando hablar de protocolos y planes, pero la realidad es que miles de docentes y estudiantes siguen expuestos a condiciones inaceptables”, afirmaron representantes del STEC-IC.
“El alumnado tiene derecho a acudir a clase sin que las deficiencias de su centro comprometan su seguridad, su salud o su bienestar”, afirmó un portavoz del sindicato.
La denuncia ha sido presentada ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, solicitando que se investigue el cumplimiento de las obligaciones preventivas de la Administración. STEC-IC subraya que, a pesar de las advertencias, la respuesta de la Administración ha sido insuficiente. La situación no solo afecta a la calidad educativa, sino que pone en riesgo la integridad física de todos los que forman parte de la comunidad escolar.
Un contexto de creciente preocupación
A lo largo de los últimos años, la comunidad educativa de Canarias ha experimentado un aumento en la preocupación por el estado de las infraestructuras escolares. La falta de inversiones significativas en mantenimiento y renovación de los centros ha llevado a un deterioro progresivo de las instalaciones. Esta situación se ha visto agravada por el impacto del cambio climático, que ha traído consigo veranos más calurosos y una mayor necesidad de espacios adecuados para el aprendizaje.
Consecuencias a largo plazo si no se actúa
La falta de acción por parte de las autoridades podría tener consecuencias a largo plazo. No solo se afecta la calidad educativa, sino que también se pone en riesgo la salud y seguridad de estudiantes y docentes. Las altas temperaturas, sumadas a las deficiencias estructurales, pueden dar lugar a un aumento en las tasas de deserción escolar y un descenso en el rendimiento académico. La presión sobre las autoridades educativas se intensifica a medida que las altas temperaturas continúan, dejando a muchos en una situación insostenible.
La comunidad educativa exige soluciones inmediatas y efectivas para garantizar un entorno seguro y saludable para los estudiantes. Es hora de que las autoridades tomen en serio estas denuncias y prioricen la inversión en infraestructuras educativas, asegurando así un futuro más prometedor para las nuevas generaciones en Canarias.
