Un proyecto para rescatar el español antiguo de Canarias
Las claves
- Investigadores de la Universidad de La Laguna digitalizan el español antiguo de Canarias.
- El proyecto se centra en textos históricos que reflejan la evolución del dialecto canario.
- La transcripción de documentos antiguos requiere especialización en filología y paleografía.
Un esfuerzo por preservar la lengua canaria
Un grupo de investigadores de la Universidad de La Laguna, liderados por la doctora en Filología Noemí Vales, trabaja en un ambicioso proyecto destinado a digitalizar y preservar el español que se hablaba en Canarias desde el siglo XVI hasta el XXI. Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo del director de investigación Marcial Morera, busca rescatar las particularidades lingüísticas que han caracterizado al Archipiélago a lo largo de los siglos.
El español antiguo de Canarias no se encuentra reflejado en documentos oficiales, ya que en estos se aplica la norma estándar, lo que hace que la fonética y la gramática popular queden excluidas. Por ello, el equipo se centra en diarios y epistolarios, donde los hablantes plasmaron de manera más auténtica su forma de comunicarse. Este enfoque es crucial para entender cómo ha evolucionado el español en las islas, ya que muchos de estos documentos ofrecen un vistazo a la vida cotidiana y la cultura de sus autores.
Metodología y desafíos del proyecto
La tarea de digitalizar y transcribir estos documentos no es sencilla. Según explica Morera, “la gente piensa que siempre se ha escrito de la misma manera, y la caligrafía ha cambiado mucho a lo largo del tiempo”. Por lo tanto, la labor requiere un equipo multidisciplinario que incluye filólogos, paleógrafos e informáticos, quienes colaboran para asegurar que el proceso de digitalización sea lo más fiel posible a los textos originales.
Vales es la encargada de descifrar los textos, una labor que implica aprender a identificar diferentes tipos de escritura, como la cortesana, utilizada en cartas y documentos oficiales de la corte de los Reyes Católicos, y la procesal, más desordenada y utilizada en los tribunales. “Las grafías son mucho más complejas de transcribir y hay que hacerlo con todo el cuidado y con todo el detalle; es un trabajo que no se puede encargar a la inteligencia artificial, al menos, de momento”, subraya Vales. Este comentario resalta la importancia del trabajo humano en el campo de la filología, donde la interpretación contextual es esencial.
“Los historiadores corrigen las faltas de ortografía, pero eso es un error; inutiliza el texto para los filólogos”, señala Morera.
La transcripción se realiza respetando el contenido lingüístico original. Esto es fundamental, ya que en épocas pasadas no existía la misma obsesión por la ortografía que en la actualidad. Según Morera, “aunque el escritor fuera una persona culta, en el siglo XVIII no existía ese prejuicio por la ortografía académica”. Este aspecto es clave para entender cómo los hablantes de ese tiempo se comunicaban y qué variaciones existían en su lenguaje.
Perspectivas futuras del proyecto
Este proyecto, que ha comenzado su andadura recientemente, se espera que dure varios años. A medida que avancen en la transcripción, los investigadores planean compartir los hallazgos y las características del español canario antiguo con la comunidad académica y el público en general. La difusión de estos resultados podría abrir nuevas vías de investigación en el campo de la lingüística y la historia, además de fomentar un renovado interés por el patrimonio cultural de Canarias.
El objetivo es no solo preservar la lengua, sino también ofrecer una ventana a la cultura y la identidad canaria. “Queremos que las futuras generaciones puedan conocer cómo hablaban sus antepasados y qué aspectos del español se han mantenido o han evolucionado”, concluye Vales. Este enfoque en la identidad cultural es especialmente relevante en un mundo globalizado, donde las lenguas y dialectos menospreciados corren el riesgo de desaparecer.
Consecuencias e impacto en la comunidad
Este esfuerzo por rescatar el español antiguo de Canarias se enmarca en una tendencia más amplia de revitalización de lenguas y dialectos en diversas partes del mundo, subrayando la importancia de la diversidad lingüística como parte del patrimonio cultural. En Canarias, un archipiélago con una rica historia de intercambios culturales, la preservación de su idioma y dialectos locales es vital para mantener viva la identidad de sus habitantes.
Las consecuencias de este proyecto son significativas no solo para los académicos, sino también para la comunidad local. A través de talleres y charlas, los investigadores podrían involucrar a la población en el aprendizaje sobre su propio lenguaje y su historia, fomentando un sentido de pertenencia y orgullo cultural. Además, la digitalización de estos textos permitirá que sean accesibles a un público más amplio, lo que podría inspirar a nuevos estudios sobre la lengua canaria y su evolución.





