300 nadadores desafían el oleaje en la travesía Isla de Lobos

300 nadadores desafían el oleaje en la travesía Isla de Lobos

Las claves

  • 300 nadadores participaron en la travesía, agotando las inscripciones en 8 minutos.
  • El recorrido de 3.500 metros entre Lobos y Corralejo se complicó por el oleaje.
  • Herminio Fernández Alperi ganó la prueba con un tiempo de 40 minutos y 49 segundos.

Una prueba emblemática en La Oliva

La XXVII Travesía a Nado Isla de Lobos–Fuerteventura se celebró el pasado domingo, 18 de octubre, en la localidad de Corralejo, ubicada en el municipio de La Oliva. Organizada por el Club Deportivo Herbania, esta competición es una de las más esperadas por los aficionados a la natación en aguas abiertas. Este año, la participación alcanzó el máximo de 300 nadadores, que agotaron las plazas disponibles en solo ocho minutos tras abrirse las inscripciones.

La travesía, que se ha consolidado como un evento anual de gran relevancia en el calendario deportivo de Fuerteventura, no solo promueve la natación, sino que también impulsa el turismo en la zona, atrayendo a competidores y espectadores de diversas partes del archipiélago y más allá. La belleza natural de la Isla de Lobos y la costa de Corralejo, junto a la calidez del clima canario, hacen de esta travesía un evento singular que destaca por su entorno idílico.

Desafío en el agua

A diferencia de la edición anterior, en la que las condiciones del mar fueron tranquilas, este año los participantes se enfrentaron a un fuerte oleaje que complicó el recorrido. Desde el inicio, los barcos Oby Group y El Majorero, encargados de trasladar a los nadadores hasta el punto de partida, se movían al compás de las olas, lo que obligó a los competidores a esperar el momento adecuado para lanzarse al agua.

Los nadadores tuvieron que cubrir una distancia de 3.500 metros entre el islote de Lobos y el Muelle Deportivo de Corralejo. A lo largo del trayecto, contaron con un amplio dispositivo de seguridad, que incluía embarcaciones neumáticas y kayaks, así como personal de apoyo marítimo que se mantuvo atento a cada uno de los participantes. Esta infraestructura es esencial para garantizar la seguridad de los competidores, especialmente en condiciones adversas como las que se vivieron este año.

“A mal tiempo, buena cara”, se pudo escuchar entre los competidores, quienes finalmente llegaron a la meta con sonrisas y abrazos.

Resultados destacados

Herminio Fernández Alperi, del club Santa Olaya, fue el primero en cruzar la meta, revalidando así su victoria de la edición de 2025, con un tiempo de 40 minutos y 49 segundos. Le siguieron:

  • Tomás Carrascosa Hester (Fuertri), con un tiempo de 42 minutos y 57 segundos.
  • Erik Manuel Suárez Martín (Nadamas), que a sus 15 años completó el recorrido en 42 minutos y 59 segundos.

La llegada al Muelle Deportivo estuvo marcada por los aplausos de un público entusiasta que animó a los nadadores en cada llegada. A pesar de las dificultades, los participantes mostraron una gran satisfacción al completar la travesía, destacando el espíritu de superación que caracteriza a estos eventos. Este tipo de competiciones no solo fomentan la práctica deportiva, sino que también crean un sentido de comunidad entre los nadadores y sus familias, que se reúnen para animar a los competidores.

Consecuencias y futuro de la travesía

La travesía de este año no solo fue un reto físico, sino también un testimonio de la pasión por la natación en aguas abiertas en Fuerteventura, que sigue atrayendo a numerosos deportistas cada año. Este evento pone de relieve la importancia de la preservación de los espacios naturales, ya que el islote de Lobos es una reserva natural que alberga una rica biodiversidad y es un lugar de gran atractivo turístico.

Además, la gran acogida que ha tenido la travesía este año sugiere que la organización podría considerar la posibilidad de aumentar el número de participantes en futuras ediciones, siempre manteniendo la seguridad como prioridad. Las autoridades locales también deben continuar apoyando este tipo de iniciativas, ya que contribuyen al desarrollo económico de la zona y a la promoción de un estilo de vida saludable entre sus habitantes.

En resumen, la XXVII Travesía a Nado Isla de Lobos no solo fue un evento deportivo, sino una celebración de la cultura local y un ejemplo de cómo el deporte puede unir a las comunidades. La expectativa ya comienza a crecer para la próxima edición, donde se espera ver a más nadadores desafiando las aguas de este hermoso rincón de Fuerteventura.