El plátano de Canarias sufre una caída de precios histórica este verano

El plátano de Canarias sufre una caída de precios histórica este verano

Las claves

  • El precio del plátano de Canarias se sitúa por debajo de 0,90 euros por kilo.
  • La demanda en la Península ha caído debido a la oferta de frutas de temporada.
  • 2026 podría ser el peor año en precios desde la erupción del Tajogaite en La Palma.

Precios en caída libre

El precio en origen del plátano de Canarias ha registrado una drástica caída en las últimas semanas, alcanzando niveles preocupantes para los productores. Según datos del Informe Semanal de Coyuntura del Ministerio de Agricultura, el precio medio por kilo ha bajado de 1,06 euros en la semana 25 (15 al 21 de junio) a 0,91 euros en la semana 26 (22 al 28 de junio). Este descenso de 0,15 euros en una semana representa un cambio alarmante en la rentabilidad de las explotaciones agrícolas del archipiélago.

Los pronósticos son aún más desalentadores. Se espera que en la semana actual el precio caiga nuevamente, posiblemente por debajo de 0,90 euros, lo que marcaría el peor verano en precios desde que finalizó la erupción del volcán Tajogaite en La Palma en diciembre de 2021. Esta erupción devastó grandes áreas de cultivo, alterando no solo el paisaje, sino también la economía local, dependiendo en gran medida del plátano como producto estrella.

Factores que agravan la situación

Varios factores están detrás de este desplome de precios. La demanda de plátano en el mercado peninsular está en caída, ya que los consumidores prefieren otras frutas de temporada. Durante el verano, frutas como melones, sandías y melocotones suelen dominar las preferencias de los consumidores, lo que ha llevado a una disminución notable en la compra de plátanos. Al mismo tiempo, la oferta de frutas de hueso y otras variedades ha aumentado en las islas, saturando el mercado.

Según Bonaoro, una comercializadora de la organización de productores Unión Platanera Canaria, “la oferta sigue situándose por encima de la demanda y no se aprecia un cambio de tendencia”. Este desequilibrio ha llevado a una sobreproducción que, en lugar de beneficiar a los agricultores, ha multiplicado las dificultades para comercializar el plátano canario.

Además, la situación se complica para los agricultores que dependen de las ayudas del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei), que aporta anualmente 141 millones de euros a los productores canarios. Sin estas ayudas, muchos agricultores apenas logran cubrir sus costos de producción, lo que amenaza la sostenibilidad de las fincas y la calidad del producto que llega al mercado.

Impacto en la producción y el envío

La producción de plátano en Canarias ha ido disminuyendo en respuesta a los precios. En la semana 27, se exportaron 5,53 millones de kilos y para la semana 28 se prevé un ligero aumento a 5,59 millones de kilos. Sin embargo, estos volúmenes no son suficientes para compensar la caída de precios ni para asegurar la viabilidad de los cultivos en el futuro cercano. La dependencia del mercado exterior, especialmente la Península, hace que cualquier variación en la demanda afecte de manera contundente a los productores locales.

“La oferta sigue situándose por encima de la demanda y no se aprecia un cambio de tendencia”, explicó un portavoz de la Unión Platanera Canaria.

Con el verano a pleno rendimiento y las previsiones de precios cada vez más sombrías, los productores de plátano de Canarias se enfrentan a un reto monumental. Si no se toman medidas inmediatas, 2026 podría convertirse en un año desastroso para esta clave industria agrícola, que ha sido un pilar económico en el archipiélago por décadas. La situación podría llevar a un cierre de explotaciones y un aumento del desempleo en el sector agrícola, que ya se encuentra en un estado vulnerable.

Consecuencias a largo plazo

La caída de precios no solo afecta a los agricultores, sino también a toda la economía local. La producción de plátano en Canarias ha sido históricamente un motor económico, generando empleo y sustento para miles de familias. La disminución de ingresos puede llevar a que más agricultores abandonen la actividad, lo que a su vez afectará la oferta de plátanos en el futuro y el mantenimiento de la cultura agrícola en el archipiélago.

Es crucial que tanto las instituciones gubernamentales como las organizaciones de productores trabajen en conjunto para encontrar soluciones que estabilicen el mercado. Esto puede incluir el desarrollo de campañas de promoción para aumentar el consumo de plátano canario, la diversificación de productos y la búsqueda de nuevos mercados. Solo así podrán los plataneros asegurar un futuro viable y sostenible para su producción.