La cámara de comercio exige ajustes en licitaciones públicas para asegurar inversiones
Las claves
- La Cámara de Comercio solicita ajustes en las licitaciones públicas.
- Proponen mecanismos de revisión de precios para obras a largo plazo.
- Un incremento en las licitaciones no garantiza la ejecución de proyectos.
Desafíos en la inversión pública
La Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Santa Cruz de Tenerife ha hecho un llamado urgente para que las licitaciones públicas en Canarias se ajusten a los costes reales. Según el presidente de la Cámara, Santiago Sesé, el principal reto no es solo aumentar los recursos destinados a nuevas obras, sino asegurar que estas inversiones se traduzcan en proyectos ejecutados dentro de los plazos establecidos.
En los últimos años, las licitaciones públicas han enfrentado una serie de desafíos debido a la fluctuación de los precios de las materias primas y los costes laborales. Esto ha llevado a las empresas constructoras a ser más cautelosas al presentar sus ofertas, lo que a su vez ha contribuido a una disminución en la cantidad de proyectos ejecutados. Durante el segundo trimestre de 2023, la evolución del sector de la construcción ha mostrado signos de actividad, pero también se ha evidenciado la necesidad de mejorar las condiciones en las que se plantean las licitaciones. La Cámara pone de relieve que, aunque las empresas tienen la capacidad de asumir determinados riesgos, no pueden comprometerse a largo plazo con precios inciertos.
Mecanismos necesarios para la ejecución de proyectos
Sesé subraya que es esencial introducir mecanismos de flexibilidad, revisión y actualización de los contratos. Esto permitiría a las empresas ajustar sus precios en respuesta a variaciones en los costes durante la ejecución de las obras, sobre todo en proyectos que se extienden por varios años. “Las empresas pueden asumir determinados riesgos, pero no pueden comprometerse durante varios años con unos precios que desconocen si podrán mantener”, señala el presidente de la Cámara.
“Una licitación representa la salida de una obra al mercado, pero no significa que esa inversión vaya a ejecutarse”.
Además, la Cámara de Comercio enfatiza una distinción crítica: la simple publicación de una licitación no garantiza que la inversión se materialice. Para que un proyecto se lleve a cabo, es imprescindible que exista interés empresarial, que se presenten ofertas viables, que se produzca la adjudicación y, finalmente, que la obra se ejecute. En caso de que una licitación quede desierta, es decir, que ninguna empresa presente una oferta considerada viable, la inversión inicial queda en la nada.
Impacto en el mercado local
La preocupación por la ejecución de proyectos tiene una repercusión directa en el mercado de la vivienda en Canarias. La escasez de oferta está presionando al alza los precios y el valor del suelo. Para los vecinos de Santa Cruz de Tenerife y de otras áreas, esto se traduce en una creciente dificultad para acceder a viviendas asequibles, lo que agrava la situación habitacional en las islas. En este contexto, la Cámara de Comercio ha instado a las administraciones públicas a tener en cuenta estas consideraciones en sus procesos de licitación, advirtiendo que la falta de propuestas viables en las licitaciones puede llevar a un estancamiento de proyectos que son esenciales para el desarrollo económico de la región.
Consecuencias a largo plazo
Si se continúan presentando las licitaciones sin ajustes significativos, las consecuencias podrían ser más que inmediatas. El estancamiento en la construcción no solo afectaría el mercado de vivienda, sino que también podría tener un efecto dominó en otros sectores económicos, como el comercio local, el turismo y los servicios públicos. Los puestos de trabajo que dependen de la actividad constructiva podrían verse amenazados, lo que aumentaría el desempleo en una región que ya enfrenta desafíos económicos.
En conclusión, los llamados a mejorar las licitaciones públicas son un paso necesario para que las inversiones en Canarias no solo se proyecten, sino que se conviertan en realidades tangibles que beneficien a la comunidad. La Cámara de Comercio continúa trabajando para fomentar un entorno favorable que permita la ejecución de proyectos que respondan a las necesidades de los canarios. Las administraciones deben escuchar estas preocupaciones y actuar de manera proactiva para facilitar la inversión y el desarrollo en las islas.
