Gran Canaria Walking Festival celebra su XV edición con gran éxito
Las claves
- Más de 130 senderistas participaron en el festival.
- La edición incluyó cuatro rutas por diversos paisajes de la isla.
- El evento se celebró del 15 al 18 de octubre en Agüimes.
Un evento consolidado en el calendario turístico
El Gran Canaria Walking Festival, que se celebró del 15 al 18 de octubre, cerró su decimoquinta edición en La Jaira de Ana, una granja-escuela situada en el municipio de Agüimes. Este festival ha logrado consolidarse como un referente en el ámbito del turismo activo, atrayendo a aficionados al senderismo y la naturaleza de diversas partes del mundo.
Durante cuatro jornadas, más de 130 senderistas recorrieron los distintos paisajes que ofrece Gran Canaria, desde los pinares de la cumbre hasta las zonas más áridas del sureste. Participantes de países como España, Islandia, Reino Unido, Alemania, Polonia y Bélgica disfrutaron de la experiencia, que combina deporte y turismo en un entorno natural privilegiado.
La organización del festival ha logrado construir una comunidad de senderistas que regresan cada año para explorar las maravillas de la isla. Este evento no solo promueve la actividad física, sino que también resalta el patrimonio cultural y natural de Gran Canaria, convirtiéndose en un atractivo importante para el turismo internacional.
Rutas variadas para todos los gustos
En esta edición, el festival propuso cuatro rutas nuevas diseñadas por el equipo técnico de Climbo Tours, una empresa especializada en actividades de aventura. Los recorridos permitieron a los participantes explorar no solo la geografía de la isla, sino también su historia y cultura.
- Descenso al Corazón de la Caldera: La primera ruta partió de los Llanos de la Pez, donde los senderistas disfrutaron de espectaculares vistas a la Caldera de Tejeda y al emblemático Roque Nublo. El descenso hasta Tejeda fue celebrado con una paella ofrecida por el ayuntamiento local, coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales.
- Camino de Cumbre a Villa Mariana: La segunda ruta comenzó en Cruz de Tejeda y recorrió miradores y zonas agrícolas hasta llegar a la Villa Mariana de Teror.
- Sendero de los Tilos: Esta ruta se centró en los bosques y la vegetación autóctona de la isla, permitiendo a los participantes adentrarse en la riqueza natural de Gran Canaria.
- Ruta de los Pinares: La última ruta exploró los pinares de la cumbre, donde los senderistas pudieron disfrutar de un entorno tranquilo y sereno.
Cada una de estas rutas está diseñada para destacar los distintos ecosistemas de Gran Canaria, ofreciendo a los participantes una experiencia única que combina ejercicio físico, naturaleza y aprendizaje. Las rutas no solo están pensadas para los más experimentados, sino que también se adaptan a senderistas principiantes, promoviendo así la inclusión y la accesibilidad.
Apoyo institucional y futuro del festival
El festival es organizado por la asociación Gran Canaria Natural & Active y cuenta con el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria a través de Turismo de Gran Canaria. Esta colaboración reafirma el compromiso de las instituciones locales con el desarrollo del turismo sostenible y activo en la isla.
La directora de Turismo del Cabildo, Inés Jiménez, destacó la importancia de eventos como el Gran Canaria Walking Festival para diversificar la oferta turística de la isla y atraer a un público interesado en la naturaleza y el senderismo.
"El festival no solo promueve el turismo, sino que también fomenta la conservación de nuestro entorno natural y cultural".
La implicación de instituciones locales es crucial, ya que permite la realización de actividades que no solo benefician a los visitantes, sino también a la comunidad local, que se ve incentivada a participar y apoyar iniciativas que promueven la sostenibilidad.
Consecuencias para el turismo local
Con la celebración de esta decimoquinta edición, el Gran Canaria Walking Festival sigue creciendo y consolidándose como una cita imprescindible para los amantes del senderismo. Las expectativas para el próximo año son altas, y se espera que el evento continúe atrayendo a más participantes, así como a nuevas iniciativas que enriquezcan la experiencia de quienes visitan Gran Canaria en busca de naturaleza y aventura.
El impacto del festival no solo se mide en el número de participantes, sino también en los beneficios económicos que trae a la región. Hoteles, restaurantes y negocios locales se benefician de la llegada de turistas, lo que genera un círculo virtuoso de desarrollo económico y social. Además, la promoción de la cultura local y el respeto por el entorno natural son aspectos que se fortalecen con cada edición del festival.
