Canarias se sitúa entre las comunidades con más privatización sanitaria

Canarias se sitúa entre las comunidades con más privatización sanitaria

Las claves

  • Canarias tiene un 26% de privatización sanitaria, la cuarta más alta de España.
  • El 34% de las camas hospitalarias en el archipiélago son privadas.
  • El gasto sanitario por persona ha aumentado un 73% desde 2014.

Un avance alarmante en la privatización sanitaria

Canarias se encuentra entre las cuatro comunidades autónomas con mayor nivel de privatización sanitaria en España. Según el último informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), el archipiélago ha alcanzado un 26% en su índice de privatización, situándose solo por detrás de Madrid, Cataluña y Baleares. Este informe, titulado 'La privatización sanitaria de las CCAA 2026', revela que el incremento de la actividad privada está asociado a las dificultades de acceso a la sanidad pública, especialmente en lo que respecta a las listas de espera.

El portavoz de la FADSP, Sergio Fernández, expresó que “el problema de Canarias ya no es que la sanidad privada tenga un papel complementario, es que realmente tiene un peso estructural dentro del sistema sanitario público”. Este cambio no es solo un fenómeno reciente; en la última década, las quejas sobre la saturación del sistema público y el aumento de las listas de espera han sido temas recurrentes en el debate político y social del archipiélago.

Camas hospitalarias y alta tecnología

Los datos son contundentes. En Canarias, el 34% de las camas hospitalarias son de titularidad privada, y un 23% de la alta tecnología sanitaria está en manos de empresas privadas. Estos porcentajes destacan la dependencia que tiene el sistema público de la sanidad privada, lo que preocupa a los defensores de la salud pública. La situación es aún más alarmante si se considera que muchos hospitales privados están ubicados en zonas donde la sanidad pública presenta mayores carencias.

En 2025, el archipiélago destinó el 7,3% de su presupuesto sanitario a conciertos con el sector privado. «La concertación es otra manera de privatizar», subrayó Fernández, indicando que esto refleja un cambio estructural en la forma en que se está gestionando la sanidad en las Islas. Este modelo, que ha sido criticado por su falta de transparencia y por favorecer a intereses privados, está generando un debate candente sobre la gestión de la salud pública en Canarias.

El aumento del gasto sanitario

El gasto sanitario por persona ha crecido de forma notable. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2026, cada canario gastará de media 553 euros al año en sanidad, lo que representa un aumento de casi 200 euros respecto al año anterior. Este incremento de casi un 73% desde 2014 resalta la creciente carga económica que soportan los ciudadanos para acceder a servicios de salud. Este aumento es significativo, sobre todo en un contexto de crisis económica donde muchos ciudadanos luchan por mantener su estabilidad financiera.

“El gasto sanitario de necesidades no cubiertas por el sistema ha disminuido, lo que significa que muchas personas no pueden permitirse ciertos tratamientos”, indicó José Manuel Aranda, vocal de la FADSP.

El aumento de los seguros privados ha sido también significativo, creciendo un 130% en los últimos años. Esta tendencia sugiere que los ciudadanos están buscando alternativas debido a las limitaciones del sistema público, que cada vez es más incapaz de cubrir las necesidades básicas. Con la presión de la sanidad privada, muchos se ven obligados a optar por seguros, aunque esto implique un costo adicional que no todos pueden asumir.

Reacciones y consecuencias

La FADSP ha hecho un llamado a las autoridades para que reconsideren la dirección actual de la sanidad en Canarias. Las cifras presentadas en el informe muestran una clara tendencia hacia la privatización, lo que podría tener graves consecuencias para la calidad del servicio de salud pública. La preocupación por el acceso equitativo a la atención sanitaria es palpable entre los ciudadanos, especialmente aquellos que no pueden permitirse la sanidad privada.

La dependencia creciente del sector privado puede llevar a un deterioro en la calidad de la atención pública, afectando sobre todo a los ciudadanos más vulnerables. Ante esta situación, se espera que el Gobierno de Canarias tome medidas efectivas para revertir esta tendencia y garantizar que la sanidad pública siga siendo accesible y de calidad para todos los ciudadanos. Las futuras políticas deben centrarse en fortalecer el sistema público, mejorar la infraestructura y reducir las listas de espera, asegurando así que todos los canarios tengan acceso a una atención sanitaria digna y adecuada.