Drago Canarias demanda medidas urgentes por la crisis de vivienda en Gáldar
Las claves
- El alquiler en Gáldar ha subido un 25 % en un año.
- La media del precio de alquiler se sitúa en 930 euros al mes.
- Drago Canarias exige la declaración de zona tensionada para controlar precios.
Situación crítica del mercado de vivienda
El precio del alquiler en Gáldar ha experimentado un notable incremento del 25 % en el último año, alcanzando una media de 930 euros mensuales, según los datos de portales inmobiliarios. Este aumento se ha visto reflejado de manera alarmante en la vida cotidiana de los ciudadanos, quienes se enfrentan a un acceso cada vez más limitado a la vivienda. Ante este panorama, Drago Canarias ha solicitado medidas urgentes al Ayuntamiento para abordar esta crisis de vivienda.
La militancia de Drago Canarias argumenta que la situación actual justifica la declaración del municipio como una zona tensionada en materia de vivienda. Esta medida permitiría, entre otros aspectos, establecer un límite a los precios de los alquileres y facilitaría un marco más accesible para los inquilinos. Esta propuesta se enmarca dentro de un contexto más amplio, en el que muchas comunidades en Canarias están sufriendo crisis habitacionales similares, lo que subraya la urgencia de una respuesta coordinada.
Informe y requisitos legales
El informe “Zonas tensionadas en Canarias: análisis y requisitos”, elaborado por Drago Canarias, se basa en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) y del Consejo General del Notariado. Este estudio revela que Gáldar cumple con los criterios establecidos por la Ley de Vivienda estatal.
Según la normativa, si el costo medio de la hipoteca o del alquiler, sumado a los gastos, supera el 30 % de la renta media del municipio, se justifica la solicitud de zona tensionada. En Gáldar, la tasa de esfuerzo se sitúa ahora en 33,87 %, casi cuatro puntos por encima del umbral legal. Este dato resalta la presión económica que enfrentan los inquilinos, quienes deben destinar una porción significativa de sus ingresos a la vivienda, lo que limita su capacidad para cubrir otros gastos esenciales.
Realidades ocultas tras el aumento
Antonio Díaz, militante de Drago Canarias en Gáldar, señaló que “la subida del precio del alquiler esconde otras realidades, como las 2,000 viviendas vacías que hay en la localidad o las casi 1,600 plazas de vivienda vacacional”. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más integral y estratégico para abordar la crisis de vivienda en la región. La existencia de un número considerable de viviendas vacías plantea preguntas sobre la eficiencia del mercado inmobiliario y la gestión del suelo en Gáldar.
La demanda de Drago Canarias busca no solo regular el mercado de alquiler, sino también garantizar el acceso a viviendas asequibles para los habitantes de Gáldar, un municipio que enfrenta serios desafíos en esta materia. La falta de intervención podría llevar a un aumento aún mayor en la precariedad habitacional y a un éxodo de familias que no pueden permitirse vivir en su propio municipio.
Consecuencias de la crisis de vivienda
Si no se implementan medidas efectivas, la crisis de vivienda en Gáldar podría tener consecuencias a largo plazo, afectando no solo a los inquilinos actuales, sino también a la economía local y al tejido social del municipio. La falta de acceso a vivienda asequible puede llevar a una disminución de la población, así como a un aumento en la desigualdad social. Por tanto, la situación exige una respuesta inmediata y coordinada entre las autoridades locales y la comunidad para asegurar un futuro sostenible para Gáldar.
