La alcaldesa de Mogán se queja de su sueldo de 3.100 euros

La alcaldesa de Mogán se queja de su sueldo de 3.100 euros

Las claves

  • Onalia Bueno percibe 3.100 euros netos al mes como alcaldesa de Mogán.
  • Comparó su sueldo con el de un recepcionista de hotel de 4 estrellas.
  • La regidora sugiere que los políticos deberían tener incentivos económicos por sus resultados.

El salario de la alcaldesa en contexto

Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán y líder del partido Juntos por Mogán, ha generado controversia al declarar que su sueldo de 3.100 euros netos al mes es comparable al de un recepcionista de hotel. Durante una entrevista en el podcast Helado Oscuro, Bueno justificó su reclamación afirmando que su dedicación es total, “las 24 horas, los 365 días del año”.

Según el portal de transparencia del Ayuntamiento, su retribución anual asciende a 65.802,15 euros, que se traduce en 5.480 euros brutos mensuales si se prorratean en doce pagas. Este salario representa el máximo permitido por la Ley de Bases de Régimen Local para municipios de su tamaño, ya que Mogán cuenta con una población de 21.172 habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Comparativa de salarios y propuestas

La alcaldesa ha defendido su postura diciendo que un recepcionista de hotel en España gana de media 1.380 euros netos mensuales, lo que, según ella, no refleja el esfuerzo que implica su trabajo. En su discurso, Bueno mencionó que debería haber incentivos económicos por objetivos alcanzados, similar a lo que ocurre en el sector privado. “Yo arrollaría a cualquier otro en mis condiciones”, afirmó.

Su queja contrasta con declaraciones anteriores, en las que había manifestado que no necesitaba el salario del Ayuntamiento, ya que obtenía ingresos de propiedades en alquiler. En un pleno municipal en 2019, Bueno llegó a decir: “No necesito los 2.700 euros que gano en el Ayuntamiento, porque eso lo gano yo con cuatro alquileres”.

“No me parece justo por el tiempo dedicado”, declaró Bueno, comparando su salario con el de un diputado del Parlamento Europeo, que gana entre 12.000 y 13.000 euros al mes.

Reacciones y contexto político

Las declaraciones de la alcaldesa han suscitado una amplia discusión en las redes sociales, donde algunos usuarios han cuestionado la validez de su comparación salarial. En foros y plataformas, se han formulado críticas, destacando que incluso en un hotel de lujo, un recepcionista difícilmente alcanzaría ese nivel de ingresos.

Desde su llegada al cargo en 2015, Onalia Bueno ha estado en el centro de varias controversias, incluyendo causas penales que, hasta la fecha, no han llegado a juicio. Su carrera política ha estado marcada por la expulsión del Partido Popular en 2007, tras el escándalo conocido como el caso Góndola, y su posterior formación de Juntos por Mogán, con la que ha logrado mantenerse en el poder.

A pesar de las críticas, Bueno se considera una figura clave en la gestión de Mogán, afirmando que ha convertido al municipio en un “espejo” para otros, en términos de desarrollo y turismo. Sin embargo, su percepción de los salarios y la dedicación política plantea un debate interesante sobre la remuneración de los cargos públicos en Canarias y la valoración de su trabajo por parte de la ciudadanía.

Consecuencias de las declaraciones

Las afirmaciones de la alcaldesa sobre su salario y las comparaciones realizadas han puesto en el centro del debate la percepción pública sobre el trabajo de los políticos. Si bien es cierto que los cargos públicos deben ser remunerados de manera justa, la comparación de salarios entre diferentes profesiones puede resultar problemática, ya que cada sector tiene sus particularidades y desafíos.

Este debate se amplía en el contexto canario, donde el turismo es una de las principales fuentes de ingresos. La comparación de salarios entre un cargo político y un recepcionista de hotel puede desviar la atención de los problemas más grandes que enfrenta la comunidad, como la falta de vivienda asequible y la necesidad de un desarrollo sostenible que beneficie a todos los ciudadanos.

En conclusión, la controversia sobre el salario de Onalia Bueno refleja un momento de reflexión para la política local. Con diferentes opiniones sobre lo que debería ser un salario justo y equitativo para los responsables públicos, es crucial que los ciudadanos mantengan un diálogo abierto y constructivo sobre la remuneración y la responsabilidad de sus representantes.