La plataforma ciudadana exige una gestión pública del transporte en Gran Canaria
Las claves
- La Plataforma Ciudadana por el Transporte Público de Gran Canaria exige un modelo de gestión pública.
- La concesión actual de Global finaliza el 31 de diciembre de 2027.
- La propuesta se inspira en el modelo de Titsa en Tenerife.
Una nueva plataforma en defensa del transporte público
La Plataforma Ciudadana por el Transporte Público de Gran Canaria ha surgido como respuesta a la incertidumbre que rodea el futuro del transporte interurbano en la isla. Representantes de trabajadores de Global, junto a colectivos y ciudadanos, se han unido para exigir que el servicio continúe bajo un modelo de gestión pública. Esta iniciativa se presenta en un contexto crítico, ya que la concesión actual a la empresa Global finaliza el 31 de diciembre de 2027.
La plataforma ha lanzado una campaña con el lema “Guaguas sí, autobuses no”, con el objetivo de involucrar a la población y a las instituciones en el debate sobre el futuro del transporte público en Gran Canaria. Según sus promotores, la gestión pública garantizaría un servicio más accesible y de calidad, tanto para los usuarios como para los trabajadores del sector.
Reclamos concretos y propuestas
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede de Comisiones Obreras en Las Palmas de Gran Canaria, los miembros de la plataforma presentaron su manifiesto y las propuestas para el futuro del transporte interurbano. Entre los intervinientes se encontraban Enrique Caro, coordinador de la Plataforma; Santiago Domínguez, presidente del comité de empresa de Global; Ester Ortega, secretario general de CCOO, y Francisco Zumaquero, exdirector general de la misma empresa.
“La isla se juega el modelo de transporte de las próximas generaciones”, advirtieron los miembros de la plataforma.
La propuesta más destacada consiste en solicitar al Cabildo de Gran Canaria que impulse una moción en el Pleno para que se traslade oficialmente a la Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria (AUTGC) la propuesta de transformar a Global en una empresa pública, similar a lo que ocurre en Tenerife con Titsa. Este modelo ha demostrado ser eficaz y se considera una opción viable para garantizar un servicio público de calidad en la isla.
Implicaciones de la privatización
La preocupación por una posible privatización del servicio es uno de los puntos centrales de la campaña. Los promotores de la plataforma sostienen que una gestión directa del transporte público no solo favorecería a los usuarios, sino que también ofrecería mejores condiciones laborales para los trabajadores. “La gestión pública asegura que las decisiones sobre el transporte en la isla se tomen desde el interés general y no desde la lógica del beneficio privado”, señalaron.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha comentado sobre la situación actual del transporte, destacando que la concesión a Global es supervisada por la AUTGC. Morales ha dejado entrever que el Cabildo está considerando la creación de una empresa pública para gestionar el transporte interurbano, pero ha aclarado que no es posible comprar una empresa privada, lo que complica el proceso de transición hacia un modelo público.
“Estamos recabando informes técnicos y jurídicos para asegurar la viabilidad de esta iniciativa, cumpliendo con la legalidad europea”, explicó Morales. Así, el futuro del transporte interurbano en Gran Canaria parece estar en un punto de inflexión, donde las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para definir el modelo que regirá en las próximas décadas.
Contexto histórico y antecedentes
En los últimos años, el transporte público en Gran Canaria ha enfrentado numerosos retos, desde la falta de inversiones adecuadas hasta la necesidad de modernización de la flota de autobuses. La privatización de muchos servicios públicos ha generado un debate constante sobre la calidad y accesibilidad del transporte. En este sentido, la experiencia de Titsa en Tenerife se presenta como un modelo a seguir, donde se ha logrado un equilibrio entre sostenibilidad, eficiencia y accesibilidad.
La situación del transporte en Gran Canaria ha sido objeto de múltiples análisis y estudios que evidencian la necesidad de un replanteamiento en la gestión. La Plataforma Ciudadana surge, por tanto, como un movimiento que busca no solo defender el transporte público, sino también impulsar un cambio estructural que beneficie a toda la población de la isla.
Claves prácticas para los ciudadanos
Los ciudadanos pueden involucrarse en esta lucha por el transporte público de varias maneras. En primer lugar, pueden participar en las reuniones y asambleas organizadas por la plataforma para conocer más sobre sus propuestas y acciones. También se les invita a firmar peticiones y a hacer uso de las redes sociales para difundir la importancia de un modelo de gestión pública del transporte.
Además, es fundamental que los usuarios del transporte público se mantengan informados sobre los desarrollos en las negociaciones entre el Cabildo y Global, así como las acciones que la plataforma emprenda. La participación activa de la comunidad es crucial para garantizar un cambio hacia un sistema de transporte que responda a las necesidades de todos.
Consecuencias de una gestión pública
La implementación de un modelo de gestión pública podría tener múltiples beneficios para Gran Canaria. Desde una mejora en la calidad del servicio, con autobuses más frecuentes y accesibles, hasta la creación de empleos dignos en el sector del transporte. Este cambio también podría promover una mayor inversión en infraestructuras y tecnologías sostenibles, contribuyendo así a un transporte más ecoamigable.
En conclusión, la Plataforma Ciudadana por el Transporte Público de Gran Canaria no solo se enfrenta a un reto inmediato, sino que está moldeando el futuro del transporte en la isla. La efectividad de sus acciones dependerá de la participación activa de la comunidad y de la respuesta de las instituciones, que tendrán la responsabilidad de escuchar y actuar en función de las necesidades de la ciudadanía.
