La pobreza en Canarias disminuye un 1,7% en 2025

Las claves

  • La tasa de pobreza en Canarias se sitúa en 22,9%, un descenso de 1,7 puntos desde 2024.
  • 34.000 personas han salido de la pobreza en el último año.
  • En la última década, 82.000 canarios han mejorado su situación económica.

Mejoría en las condiciones de vida

Según el 16º Informe de El Estado de la Pobreza elaborado por EAPN-ES, la tasa de riesgo de pobreza en Canarias se ha reducido al 22,9% en 2025. Esta cifra representa una disminución de 1,7 puntos porcentuales respecto al año anterior, cuando se situaba en 24,6%. Este avance es significativo, especialmente en un contexto donde la pandemia de COVID-19 había dejado una huella profunda en la economía y las condiciones de vida de muchos canarios.

El informe, basado en la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística, indica que en solo un año, 34.000 personas han conseguido salir de la situación de pobreza, lo que confirma la tendencia positiva en la recuperación social en el Archipiélago. Este cambio no solo refleja un aumento en la empleabilidad y en la creación de puestos de trabajo, sino también la efectividad de las políticas públicas implementadas en los últimos años.

Un panorama alentador desde 2015

Comparando los datos actuales con los de 2015, año de referencia para la Agenda 2030, se observa un descenso acumulado de 5,6 puntos porcentuales en la tasa de pobreza, lo que equivale a 82.000 personas que han mejorado su situación económica en la última década. Este avance se produce en un contexto de crecimiento demográfico significativo en las islas, donde la población ha aumentado por diversas razones, incluyendo la migración interna y externa.

El indicador global AROPE, que evalúa el riesgo de pobreza y/o exclusión social, se sitúa actualmente en 31,2%, con una reducción de 2,6 puntos en comparación con 2023. Este indicador incluye el riesgo de pobreza, la carencia material y social severa, así como la baja intensidad en el empleo de los hogares. La mejora en este aspecto es un indicativo de que más familias están logrando un nivel de estabilidad económica que les permite salir de la precariedad.

"La vulnerabilidad aumenta entre las personas mayores de 65 años: unas 671.000 personas están en situación de vulnerabilidad y presentan una carencia material y social severa que pasa del 8,7% al 9,8%", advierte EAPN Canarias.

Impacto en la población mayor

El informe también destaca que la situación de vulnerabilidad es especialmente preocupante entre la población de más de 65 años. Aproximadamente 671.000 ancianos se encuentran en una situación de vulnerabilidad, lo que implica un aumento en la carencia material y social severa, que ha pasado del 8,7% al 9,8%. Este aumento es alarmante, ya que los mayores son un grupo demográfico que a menudo enfrenta desafíos adicionales, como el acceso a servicios de salud adecuados y la soledad.

Estos datos subrayan la necesidad de seguir implementando políticas efectivas que garanticen el bienestar de los grupos más vulnerables, especialmente de los mayores. En este sentido, el escudo social ha sido fundamental para evitar que el 44% de la población canaria caiga en la vulnerabilidad. Las ayudas sociales, programas de atención y los servicios de salud son algunos de los elementos que han contribuido a esta mejora, pero es crucial que se mantengan y refuercen.

Consecuencias y futuros desafíos

La mejora en las tasas de pobreza es un indicador positivo, pero aún queda mucho por hacer para asegurar que todos los canarios tengan acceso a condiciones de vida dignas. Las autoridades locales y regionales deben continuar trabajando en programas de inclusión y apoyo económico que beneficien a los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Esto incluye no solo mantener las ayudas actuales, sino también evaluar su efectividad y ajustar los programas según las necesidades cambiantes de la población.

Asimismo, la formación y la capacitación laboral son fundamentales para garantizar que las personas que han salido de la pobreza puedan mantenerse en una situación económica estable. En un mundo laboral en constante cambio, invertir en la educación y la formación continua es esencial para que los canarios puedan adaptarse a las nuevas demandas del mercado.

En conclusión, aunque los datos del 2025 muestran una tendencia alentadora hacia la reducción de la pobreza en Canarias, es imperativo que la sociedad y las autoridades no se relajen. La lucha contra la pobreza y la exclusión social requiere un compromiso constante y la colaboración de todos los sectores, desde el gobierno hasta la comunidad civil, para construir un futuro más justo y equitativo para todos los canarios.