Las claves

  • La Policía Local ha ordenado el desmantelamiento de la acampada en Arrecife.
  • Los acampados enfrentan multas de hasta 4.500 euros.
  • La protesta busca visibilizar la crisis de acceso a la vivienda en Lanzarote.

Intervención policial en la acampada

La acampada por la vivienda en Arrecife, que comenzó la noche del martes en el parque José Ramírez Cerdá, se encuentra en sus últimas horas tras la intervención de la Policía Local. Los agentes han amenazado a los participantes con multas de hasta 4.500 euros si no desmantelan el campamento, que actualmente cuenta con media docena de tiendas de campaña.

Las autoridades locales han informado que las acampadas están prohibidas en el municipio y que el parque está sujeto a regulaciones de Patrimonio y la Dirección General de Costas. A pesar de que los acampados habían comunicado su intención de organizar una concentración, la Policía aseguró que esto no exime del cumplimiento de la normativa vigente.

Objetivos de la protesta

Los participantes en la acampada tienen como objetivo llamar la atención sobre las dificultades que sufren los residentes de Lanzarote para acceder a una vivienda digna. Según los organizadores, el aumento de los precios del alquiler ha agravado la situación habitacional en la isla.

“Estamos en asambleas, tenemos diferentes grupos y estamos informando a la gente que va viniendo”, indicó una de las portavoces.

Además, los acampados han anunciado que seguirán celebrando asambleas en el parque, aunque las autoridades les han prohibido colgar pancartas en el lugar debido a su estatus como Bien de Interés Cultural (BIC).