Uno de cada cuatro trabajadores en Canarias vive en la pobreza

Uno de cada cuatro trabajadores en Canarias vive en la pobreza

Las claves

  • 26.332 trabajadores canarios viven en pobreza tras pagar su vivienda.
  • La tasa de pobreza entre trabajadores en Canarias asciende al 14,71% tras descontar gastos de vivienda.
  • 104.527 personas en las islas están por debajo del umbral de pobreza a pesar de tener empleo.

Impacto del coste de la vivienda en la pobreza laboral

Oxfam Intermón ha publicado el informe 'Cuando trabajar no es suficiente: el impacto del coste de la vivienda en la pobreza laboral', que pone de manifiesto cómo el coste de la vivienda está afectando a los trabajadores en España. En Canarias, el estudio revela que la situación es especialmente grave, dado que el 14,71% de los trabajadores se encuentran en situación de pobreza después de hacer frente a los gastos de su vivienda.

Cifras alarmantes en Canarias

Según el informe, antes de descontar los gastos de la hipoteca o el alquiler, el 11,75% de los trabajadores en las islas ya se encontraba por debajo del umbral de pobreza. Esto se traduce en aproximadamente 104.527 personas que viven en condiciones precarias a pesar de tener un empleo. Sin embargo, tras considerar los gastos de vivienda, esa cifra asciende a 130.859 trabajadores que se ven empujados a la pobreza.

El informe también destaca que el impacto del alquiler en la pobreza es aún más pronunciado. En el caso de los trabajadores que alquilan, la tasa de pobreza se eleva hasta el 27,70%, lo que indica que más de una cuarta parte de este colectivo enfrenta serias dificultades económicas.

Realidades de los trabajadores pobres

Los datos revelan que el pago de la hipoteca o del alquiler empuja a 26.332 trabajadores canarios a vivir en condiciones de pobreza mes a mes. Estos trabajadores cuentan con un empleo estable, pero sus ingresos no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas una vez que se descuentan los gastos de vivienda.

“La vivienda se lo lleva todo”, expresa el informe de Oxfam Intermón, subrayando que tener un trabajo ya no garantiza salir de la pobreza.

Esta situación no es exclusiva de Canarias, ya que en toda España se estima que el 11,48% de los trabajadores vive en situación de pobreza antes de descontar los gastos de vivienda. Sin embargo, al incluir estos gastos, el porcentaje se eleva a un alarmante 15,49%, afectando a cerca de 3 millones de personas en el país.

Contexto local y antecedentes

La realidad de la pobreza laboral en Canarias es un reflejo de un problema estructural que ha ido en aumento en los últimos años. La combinación del alto coste de la vivienda, la precariedad laboral y un mercado de trabajo que no siempre ofrece empleos dignos han creado un cóctel explosivo que afecta a miles de canarios. En los últimos años, las islas han experimentado un incremento en el coste de la vivienda, impulsado por la demanda turística y la escasez de oferta de vivienda asequible.

En un contexto donde el turismo es la principal fuente de ingresos, la dependencia de este sector ha expuesto a muchos trabajadores a condiciones laborales inestables y salarios bajos. La falta de políticas efectivas que regulen el mercado de la vivienda ha permitido que los precios se disparen, mientras que los salarios han permanecido estancados, lo que ha llevado a un aumento en la desigualdad social.

Consecuencias para la sociedad canaria

La pobreza laboral tiene consecuencias profundas no solo para los individuos afectados, sino para la sociedad en su conjunto. La falta de acceso a una vivienda asequible y a condiciones de vida dignas puede derivar en problemas de salud, estrés psicológico y una menor calidad de vida. Además, esto puede tener un impacto negativo en la educación de los hijos de estos trabajadores, quienes pueden verse obligados a abandonar sus estudios para contribuir a la economía familiar.

La organización Oxfam Intermón advierte que la falta de acceso a una vivienda asequible está contribuyendo a un aumento de la pobreza y la desigualdad en el país. Este contexto plantea la necesidad urgente de medidas que aborden el problema del coste de la vivienda y su impacto en la calidad de vida de los trabajadores. Las autoridades locales tienen la responsabilidad de implementar políticas que promuevan el acceso a viviendas asequibles y que garanticen que tener un trabajo sea sinónimo de poder vivir dignamente.