El Parque Nacional del Teide pondrá en marcha el 1 de julio un sistema de reservas obligatorio para el acceso en vehículo privado a la zona del teleférico. La medida, anunciada este martes por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, busca acabar con las colas que en temporada alta llegan a los 12 kilómetros y que durante el último verano causaron cortes de carretera en la TF-21 durante varios días consecutivos.
El sistema funcionará por franjas de dos horas, desde las 7:00 hasta las 20:00, y cada franja admitirá un máximo de 400 vehículos. La reserva será gratuita y se podrá realizar hasta 30 días antes de la visita a través de la página web del parque y de la app oficial. Los autobuses y servicios de transporte público quedan exentos del sistema y podrán circular libremente.
El director del Parque Nacional explicó que el Teide recibe cada año más de 4,2 millones de visitantes, «una presión que no tiene ningún otro parque nacional europeo de semejante extensión». El sistema de reservas, que ya funciona con éxito en el Parque Nacional de Ordesa o en las Cuevas de Altamira, ha demostrado reducir los atascos sin disminuir el número total de visitas.
Temporada alta y afluencia récord
El verano de 2025 fue el peor en cuanto a colapso vial: durante la primera quincena de agosto, la TF-21 registró cortes en seis ocasiones por acumulación de vehículos, lo que generó protestas de los residentes de los municipios de La Orotava y Vilaflor que utilizan esa vía para desplazarse. El Cabildo de Tenerife reclamó entonces medidas urgentes al Gobierno central, competente en los parques nacionales.
«No queremos cerrar el Teide a nadie; queremos que quien venga disfrute de verdad y no pase tres horas en un atasco»
Las 3.200 plazas diarias de vehículos —aproximadamente 9.600 personas— se suman a los viajeros de autobús y a quienes acceden a pie por los senderos de ascenso. La cifra total de visitantes diarios seguirá siendo mayor que la actual capacidad óptima recomendada por la UNESCO, que es de unos 8.000 diarios, pero los gestores confían en que la distribución horaria reducirá la percepción de masificación.
Gestión de la cima y el teleférico
La reserva para subir en teleférico hasta el pico del Teide —a 3.555 metros, la cumbre más alta de España— seguirá siendo independiente y tiene ya lista de espera hasta septiembre. El parque ha descartado ampliar la capacidad del teleférico por razones medioambientales, pero estudia una segunda parada intermedia que permita liberar plazas en la cumbre.
El sistema pilotará durante julio y agosto; si el resultado es positivo se extenderá de forma permanente. Los guías turísticos y las empresas de excursiones valoraron positivamente la medida, aunque pidieron un sistema de reservas prioritarias para grupos organizados con antelación superior a 60 días.