Canarias retira pantallas digitales de aulas de 0 a 3 años
Las claves
- Se retirarán las pantallas interactivas en aulas de 0 a 3 años.
- La medida busca priorizar un aprendizaje basado en la experimentación y manipulación de materiales.
- La decisión responde a recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría.
Retirada de pantallas en Educación Infantil
La Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, bajo la dirección de Poli Suárez, ha implementado nuevas instrucciones que afectan a las aulas del primer ciclo de Educación Infantil. Esta medida implica la retirada de pantallas interactivas multitáctiles (PIM) y otros dispositivos digitales que no se adapten a las necesidades del alumnado de cero a tres años.
La decisión fue anunciada a través de la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación, que coordina David Pablos. Según explicó Pablos, esta iniciativa surge en respuesta a la evidencia científica sobre el desarrollo infantil y a las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría, que advierte sobre los efectos negativos de la exposición temprana a pantallas.
Un enfoque pedagógico renovado
El objetivo de estas instrucciones es “adecuar el uso de los recursos digitales a las distintas etapas educativas”, enfatizó Pablos. Este cambio no es solo una cuestión de retirar tecnología, sino que representa un giro significativo en la filosofía educativa de los primeros años de vida. En este sentido, la Consejería mantiene una estrategia de desarrollo de recursos digitales, pero orientada hacia edades más avanzadas, específicamente a partir de la Educación Primaria. De esta manera, se busca garantizar un uso responsable y adecuado de la tecnología en el ámbito educativo.
En el contexto de la Educación Infantil, se prioriza un aprendizaje más vivencial. Esto implica un enfoque educativo que fomenta la experimentación, la manipulación de materiales del entorno analógico y el fortalecimiento de las relaciones humanas, aspectos considerados esenciales para el desarrollo integral de los más pequeños. Este enfoque se alinea con las tendencias pedagógicas más actuales que abogan por un aprendizaje activo y participativo.
Reubicación de recursos digitales
Las pantallas interactivas que actualmente están instaladas en las aulas del primer ciclo deberán ser reubicadas en otros espacios dentro de los centros educativos. Esta reubicación se llevará a cabo con el objetivo de utilizar estos recursos en contextos donde sean más apropiados y beneficiosos para el alumnado. Por ejemplo, podrían ser utilizadas en aulas de Educación Primaria, donde los niños ya han desarrollado habilidades cognitivas más avanzadas y pueden beneficiarse de un uso controlado de la tecnología.
La Consejería ha estado trabajando en colaboración con equipos de atención temprana para identificar necesidades y proponer mejoras en el sistema educativo. Esta medida se alinea con un enfoque pedagógico que busca priorizar el bienestar y el desarrollo adecuado de los niños en sus primeros años de vida. En este sentido, se considera fundamental que los espacios educativos fomenten la interacción social y la creatividad, aspectos que se ven limitados por el uso excesivo de pantallas.
“Buscamos adecuar el uso de los recursos digitales a las distintas etapas educativas”, afirmó David Pablos.
Con esta decisión, el Gobierno de Canarias busca garantizar que los más pequeños tengan acceso a un entorno educativo que se adapte a sus características evolutivas y fomente un aprendizaje más cercano a la experiencia directa y la interacción con su entorno.
Contexto y Consecuencias de la Medida
Esta decisión de retirar las pantallas en las aulas de Educación Infantil en Canarias no se produce en un vacío. En los últimos años, ha habido un creciente debate sobre el uso de la tecnología en la educación, especialmente en la primera infancia. Estudios han demostrado que la exposición prolongada a las pantallas puede afectar negativamente el desarrollo cognitivo y social de los niños pequeños, lo que ha llevado a organismos como la Sociedad Española de Pediatría a abogar por un uso más cauteloso de estas tecnologías.
En el ámbito local, la comunidad educativa ha recibido la medida con sentimientos encontrados. Si bien muchos padres y educadores apoyan la decisión de priorizar un aprendizaje más físico y menos mediado por la tecnología, otros expresan preocupación por la necesidad de preparar a los niños para un mundo cada vez más digital. La clave estará en encontrar un equilibrio que permita a los niños beneficiarse de las herramientas digitales sin sacrificar su desarrollo social y emocional.
Finalmente, esta medida podría sentar un precedente en otras comunidades autónomas que enfrentan el mismo dilema. La experiencia de Canarias podría servir de modelo para evaluar cómo las políticas educativas pueden adaptarse a las necesidades cambiantes de la infancia en un mundo tecnológico en constante evolución.
