Las claves
- Confapa Canarias evalúa la gestión educativa del Gobierno y la califica de insuficiente.
- El Ejecutivo regional es acusado de favorecer la educación privada en detrimento de la pública.
- La organización denuncia la falta de diálogo efectivo y la ineficacia de las medidas adoptadas.
Evaluación de la enseñanza pública en Canarias
La Confederación de Federaciones de Ampas de Canarias, conocida como Confapa Canarias, ha realizado una evaluación exhaustiva del estado de la enseñanza pública en las Islas. En un comunicado, el presidente de la organización, Vicente Brito, indicó que la gestión educativa del Gobierno de Canarias durante el curso académico 2025-2026 ha sido calificada con un suspenso, señalando que “no progresa adecuadamente y no promociona”. Esta evaluación se produce en un contexto donde las familias canarias han expresado su creciente preocupación por la calidad educativa, especialmente en un archipiélago que históricamente ha enfrentado desafíos en su sistema escolar.
Según Brito, el Ejecutivo de Fernando Clavijo y el consejero de Educación, Poli Suárez, han “vendido humo” sin atender a las demandas reales del sistema educativo. La crítica se centra en la percepción de que, aunque no ha habido protestas significativas, esto no se traduce en una mejora de la educación pública, que sigue siendo una preocupación latente para los padres y madres de los alumnos. En este sentido, es importante recordar que la educación pública en Canarias ha sido objeto de debate durante años, con una población estudiantil que, en muchos casos, se siente desatendida y desmotivada.
Denuncias sobre la ley de mejora de la autoridad docente
Uno de los puntos más controversiales en la evaluación de Confapa Canarias es la reciente ley de mejora de la autoridad docente. La organización considera que esta normativa es un “hábil movimiento para romper lazos entre sindicatos y asociaciones de padres y madres”, lo que a su juicio silencia las voces críticas dentro del ámbito educativo. Según Brito, “lo único que se ha creado es un teléfono de la esperanza para los docentes”, una crítica que sugiere que la ley no aborda las verdaderas necesidades del profesorado. Este tipo de legislación ha sido motivo de controversia en otras comunidades autónomas, lo que pone de relieve un patrón preocupante en la gestión educativa a nivel nacional.
El análisis de la Confederación también abarca la situación de las infraestructuras educativas, donde se denuncia un interés partidista que varía según la isla y el partido que gobierne en los ayuntamientos. Esto ha llevado a una falta de coherencia en la mejora de las instalaciones escolares que, según Confapa, debería ser una prioridad para el Ejecutivo regional. La situación de las infraestructuras educativas en Canarias es crítica; muchas escuelas carecen de los recursos necesarios para ofrecer un entorno de aprendizaje adecuado, lo que a su vez afecta el rendimiento académico de los estudiantes.
Falta de inclusión y propuestas no atendidas
En cuanto a la inclusión educativa, Confapa Canarias ha expresado su frustración ante la falta de respuesta a sus propuestas. A pesar de haber logrado pactar un calendario con la administración, las reuniones se han interrumpido tras la aparición de plataformas con posturas similares. Esto ha llevado a que las iniciativas de inclusión queden estancadas, sin que se implementen medidas efectivas que beneficien a todos los alumnos. La inclusión educativa es un tema de vital importancia, especialmente en un archipiélago diverso como Canarias, donde las necesidades de los estudiantes pueden variar significativamente entre islas.
“El Gobierno solo ha vendido humo”, criticó Vicente Brito, presidente de Confapa.
Adicionalmente, la Confederación ha señalado que las medidas propuestas por la Consejería de Educación, basadas en fondos europeos, no son estructurales y no consiguen consolidar mejoras a largo plazo en el sistema educativo. Es fundamental que las políticas educativas no solo se enfoquen en soluciones temporales, sino que busquen establecer un marco de mejora sostenible que garantice el acceso a una educación de calidad para todos los estudiantes de Canarias.
Consecuencias de una gestión deficiente
La valoración negativa de la Confederación podría tener repercusiones en futuras políticas educativas y en la percepción de los padres sobre la gestión del Gobierno en este ámbito. Con las elecciones a la vista, es probable que estas críticas influyan en la agenda política, obligando a los responsables a replantearse su enfoque hacia la educación pública. La voz de los padres y las familias es crucial en este proceso, y organizaciones como Confapa Canarias desempeñan un papel vital al hacer eco de sus inquietudes.
En conclusión, la situación actual de la educación pública en Canarias demanda una respuesta inmediata y efectiva por parte del Gobierno. La falta de diálogo, las deficiencias en la infraestructura escolar y la ausencia de medidas inclusivas son solo algunas de las preocupaciones que deben ser abordadas para asegurar un futuro educativo prometedor para los jóvenes canarios. La presión social y la crítica constructiva son herramientas esenciales que pueden servir para fomentar un cambio real y significativo en el sistema educativo.
