El regreso de Celgán despierta la nostalgia entre los canarios

Las claves

  • Celgán volverá a comercializar sus productos icónicos en Canarias.
  • El empresario Agustín Adasat Rodríguez adquirió los derechos de la marca en 2025.
  • Los canarios celebran el regreso de sabores como el yogur de canela y los batidos de cacao.

La nostalgia de una generación canaria

El anuncio del regreso de Celgán ha desatado un torrente de recuerdos entre los consumidores canarios, quienes han compartido sus vivencias en redes sociales. Esta emblemática marca fue parte integral de los desayunos y meriendas de generaciones en las Islas. Desde yogures hasta batidos, Celgán dejó una huella profunda en la memoria colectiva de los canarios.

“Vuelven los yogures y batidos de nuestra infancia”, celebran algunos usuarios en Instagram. Entre los productos más recordados se encuentra el famoso yogur líquido de leche con canela, junto con sabores como el de coco, pera y chocolate. También se mencionan los batidos de cacao y la leche Millac, todos ellos asociados a momentos entrañables de la niñez.

“Hay marcas que no solo alimentan, también forman parte de nuestros recuerdos”, señala un usuario en redes.

El impacto emocional que genera el regreso de Celgán no se limita a una simple preferencia por sabores; es un símbolo de la identidad canaria. Muchos canarios han crecido con estos productos, y el reencuentro con ellos evoca no solo sabores, sino también momentos compartidos en familia, en los que el simple acto de merendar se convertía en una celebración de la cotidianidad.

Una historia familiar detrás del regreso

El regreso de Celgán está impulsado por el empresario tinerfeño Agustín Adasat Rodríguez Domínguez, quien adquirió los derechos comerciales de la marca en octubre de 2025. Rodríguez se siente particularmente vinculado a Celgán, ya que su familia trabajó en la empresa durante años. Su padre, tío y tía estuvieron relacionados con la marca, lo que alimenta su motivación para recuperarla.

La marca Celgán, que había desaparecido de los supermercados tras la caída de su antiguo propietario, José Sánchez Peñate, ahora busca una segunda vida. Rodríguez ha estado atento a la situación de la marca y decidió actuar cuando supo que los derechos estaban disponibles en un proceso concursal. Este interés por revivir una parte de la historia familiar es un testimonio del valor sentimental que la marca tiene para la comunidad.

Un proceso largo y detallado

Las gestiones para adquirir Celgán se extendieron durante cerca de dos años. Primero, Rodríguez tuvo que localizar a los responsables del procedimiento concursal y expresar formalmente su interés en la marca. A partir de ahí, se iniciaron negociaciones, trámites notariales y el registro de la propiedad comercial.

La operación no solo incluye el nombre de Celgán, sino también los derechos en España y en la Unión Europea, además de los diseños de los envases y la identidad de los productos que la marca comercializó durante décadas. Es un proceso que ha requerido paciencia y dedicación, y que ahora tiene a toda una comunidad expectante.

Expectativas y consecuencias para el mercado local

El regreso de Celgán no solo implica una recuperación de productos, sino que también trae consigo un impacto significativo en el mercado local. La reintegración de productos icónicos como el yogur de canela y los batidos de cacao puede revitalizar el interés por los productos locales y fomentar un sentido de pertenencia entre los consumidores. Para muchos, la marca representa una conexión con sus raíces y una oportunidad de revivir tradiciones familiares.

Además, el relanzamiento de la marca podría generar un efecto positivo en la economía local. Con la producción y distribución de estos productos, se abrirían oportunidades de empleo y se fomentarían las industrias relacionadas con la alimentación y el comercio. La comunidad canaria podría beneficiarse de un impulso en el consumo de productos locales, lo que contribuiría a la sostenibilidad económica de la región.

La anticipación de un regreso

El regreso de Celgán simboliza más que un simple retorno comercial; representa un vínculo emocional con la infancia de muchos canarios. A medida que se acercan las fechas de lanzamiento, los consumidores esperan ansiosos poder disfrutar nuevamente de esos sabores que marcaron su niñez. Las expectativas son altas, y la comunidad se prepara para celebrar este reencuentro con una parte entrañable de su historia.

En resumen, el retorno de Celgán es un acontecimiento que trasciende el ámbito comercial; es un evento que reafirma la identidad canaria y la conexión emocional que los productos locales pueden generar. Con el apoyo de la comunidad, Celgán puede volver a ser un referente en las mesas de los canarios, uniendo generaciones y celebrando la rica herencia cultural de las Islas.