Gran Canaria demanda un marco retributivo para energías renovables

Gran Canaria demanda un marco retributivo para energías renovables

Las claves

  • El Cabildo pide un marco retributivo adaptado a la realidad insular.
  • En 2025, Gran Canaria dejó de aprovechar 215 GWh de energía renovable.
  • Se estima que el coste de generar electricidad con térmicas fue de hasta 54 millones de euros.

Las alegaciones del Cabildo

El Cabildo de Gran Canaria ha presentado alegaciones al proyecto de Real Decreto del Estado que pretende modificar el marco retributivo de los sistemas eléctricos en territorios no peninsulares. En este contexto, la corporación insular ha señalado que es necesario establecer un marco más acorde con la realidad de cada isla, que favorezca la integración de energías renovables y reconozca el almacenamiento como un elemento clave. Esto es especialmente relevante para Gran Canaria, donde las condiciones geográficas y climáticas son diferentes a las de la península, lo que hace necesario un tratamiento específico que contemple las particularidades locales.

El impacto de la producción renovable

Gran Canaria ha incrementado su producción de energía renovable en los últimos años, sin embargo, gran parte de esta energía no puede ser aprovechada debido a limitaciones en la infraestructura eléctrica. Cuando la producción eólica o fotovoltaica supera la capacidad de integración del sistema eléctrico, las instalaciones deben reducir su producción, mientras que las centrales térmicas siguen operando para garantizar la seguridad del suministro. Este fenómeno no solo es un desperdicio de recursos, sino que también implica un costo económico significativo para la isla.

“Queremos unas reglas pensadas para la Canarias que estamos construyendo y no para el sistema energético del pasado”, afirmó el presidente del Cabildo, Antonio Morales.

Estudio respaldatorio de las alegaciones

Las alegaciones del Cabildo están fundamentadas en un estudio encargado por la institución, que analizó las 8.760 horas de funcionamiento del sistema eléctrico insular durante 2025. Este análisis reveló que Gran Canaria dejó de aprovechar 215 gigavatios/hora (GWh) de energía renovable, lo que representa el 19,2% de toda la energía que podría haber producido. En el mes de junio, esta cifra alcanzó el 25%, lo que demuestra la urgencia de adaptar el marco retributivo para maximizar el uso de recursos renovables. El estudio estima que la generación de electricidad a través de centrales térmicas para cubrir esta demanda no aprovechada costó entre 46 y 54 millones de euros. Esto pone de manifiesto un desajuste significativo entre el potencial renovable de la isla y su aprovechamiento real.

Perspectivas futuras

Antonio Morales ha instado al Estado a aprovechar esta reforma para adaptar las reglas a la realidad de los sistemas eléctricos insulares. La propuesta del Cabildo se centra en crear un entorno que no solo permita un mejor aprovechamiento de los recursos renovables, sino que también contribuya a reducir los costes y la dependencia energética exterior de la isla. Esta dependencia es un tema crítico, dado que Gran Canaria, al igual que otras islas del archipiélago, enfrenta altos costos energéticos debido a su aislamiento geográfico y a la falta de conexiones eléctricas con la península.

Las alegaciones han sido bien recibidas por diversos sectores de la sociedad canaria, que ven en ellas una oportunidad para avanzar hacia una mayor soberanía energética. La transición hacia un modelo energético más sostenible y eficiente es un objetivo prioritario para el desarrollo local y la reducción del impacto ambiental. Además, la implementación de un marco retributivo adaptado podría atraer inversiones en el sector de energías renovables, generando empleo y fomentando la innovación tecnológica en la isla.

Consecuencias y retos a considerar

La falta de un marco retributivo adecuado tiene múltiples consecuencias. No solo limita el crecimiento del sector de energías renovables, sino que también perpetúa la dependencia de fuentes de energía fósiles, que son más costosas y perjudiciales para el medio ambiente. El Cabildo de Gran Canaria, al solicitar cambios en el marco regulatorio, busca no solo un beneficio económico, sino también la creación de un modelo energético que asegure sostenibilidad y eficiencia a largo plazo.

Sin embargo, el camino hacia la implementación de estas alegaciones no estará exento de desafíos. Es fundamental que las autoridades estatales reconozcan la singularidad de los territorios no peninsulares y se comprometan a establecer políticas que realmente beneficien a las islas. La colaboración entre el Cabildo y el Gobierno central será crucial para la creación de un sistema energético que no solo sea viable, sino que también impulse el desarrollo económico y social de Gran Canaria.