La ampliación de la desaladora del sureste concluirá en 2027

La ampliación de la desaladora del sureste concluirá en 2027

Las claves

  • Finalización de la ampliación prevista para enero de 2027.
  • Aumento de producción: de 33.000 a 38.000 metros cúbicos diarios.
  • Inversión superior a 3 millones de euros del Cabildo de Gran Canaria.

Detalles de la ampliación en Pozo Izquierdo

Las obras de ampliación de la Desaladora del Sureste, situada en Pozo Izquierdo, avanzan a buen ritmo. Esta infraestructura es clave para el abastecimiento de agua potable en la comarca, donde viven más de 138.000 personas en los municipios de Santa Lucía de Tirajana, Agüimes e Ingenio. La primera fase de las obras está casi completa y se espera que todos los trabajos finalicen en enero de 2027.

La ampliación permitirá aumentar la capacidad de producción de agua desalada en un 15%, pasando de los actuales 33.000 metros cúbicos diarios a 38.000 metros cúbicos. Este incremento es fundamental para hacer frente a la creciente demanda de agua en la región, especialmente ante la escasez hídrica histórica que afecta a la zona. La situación de sequía en Gran Canaria ha sido un tema recurrente en las últimas décadas, y la adaptación a estos cambios climáticos se ha vuelto una prioridad tanto para el gobierno local como para los ciudadanos.

Inversión y tecnología innovadora

El Cabildo de Gran Canaria ha destinado más de 3.059.672,80 euros para la realización de esta ampliación, en el marco del Plan de Cooperación con las Mancomunidades 2024-2027 y del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria. Hasta el momento se ha ejecutado un 25% de esta inversión, lo que refleja el compromiso institucional con el desarrollo de infraestructuras sostenibles y eficientes. Esta inversión no solo busca aumentar la capacidad de producción, sino también mejorar la calidad del agua y reducir los costos operativos.

Durante una reciente visita a las instalaciones, el presidente del Cabildo, Antonio Morales, subrayó la importancia de esta ampliación y su carácter innovador. La nueva infraestructura incluirá tecnología desarrollada por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), que tiene como objetivo reducir el consumo energético y, por ende, los costes de producción del agua desalada. Esta innovación es esencial para garantizar un futuro más sostenible, especialmente en una región donde los recursos hídricos son limitados.

“La desaladora nació como respuesta al histórico problema de escasez de agua en la comarca”, afirmó Morales durante la visita.

Avances en la construcción

Las obras han superado hasta ahora la fase más crítica, que era la cimentación de la nueva nave para el equipamiento. Esta etapa requirió una ejecución precisa para no dañar las conducciones de agua de mar ni el cableado eléctrico que alimenta los sondeos. Con la cimentación ya finalizada, se procederá a la construcción de la cubierta, el cerramiento lateral y la ejecución de la solera interior. Este tipo de proyectos no solo implica la construcción física, sino también una estricta planificación y coordinación entre diversas entidades para asegurar que no haya interrupciones en el suministro de agua mientras se realizan las obras.

Asimismo, se están desarrollando los canales necesarios para la distribución de las tuberías de agua. Una vez completadas estas fases, se llevarán a cabo las instalaciones eléctricas interiores y el centro de transformación que proporcionará energía al nuevo módulo de desalación. La integración de energías renovables en este tipo de instalaciones es un aspecto que se está considerando, lo cual podría representar un avance significativo en la reducción de la huella de carbono de la desaladora.

Importancia para la comunidad local

La ampliación de la desaladora no solo es un avance técnico, sino también una respuesta a las necesidades de la población de la comarca sureste de Gran Canaria. La capacidad de producción adicional es vital para garantizar el suministro de agua en un contexto de cambio climático y creciente población. La región ha experimentado un aumento en la demanda de agua debido al crecimiento demográfico y al desarrollo de actividades turísticas y agrícolas, que requieren un suministro constante y fiable.

Con la finalización de estas obras, se espera que la planta no solo mejore el abastecimiento, sino que también contribuya a la sostenibilidad de los recursos hídricos en la región. La implementación de tecnologías avanzadas y un enfoque en la eficiencia energética son pasos cruciales para afrontar los desafíos que plantea el futuro. La comunidad local puede, por tanto, esperar una mejora significativa en la calidad de vida, ya que el acceso al agua potable es un derecho fundamental que afecta todos los ámbitos de la vida cotidiana.

En conclusión, la ampliación de la desaladora del sureste de Gran Canaria representa una solución tangible y necesaria para un problema persistente. A medida que se avanza en la construcción y se implementan nuevas tecnologías, se espera que la región esté mejor preparada para enfrentar los retos hídricos que se avecinan.