La escuela de pesca de Lanzarote estrena simuladores por 905.000 euros

La escuela de pesca de Lanzarote estrena simuladores por 905.000 euros

Las claves

  • La Escuela de Pesca de Lanzarote presenta dos simuladores nuevos.
  • La inversión total es de 905.000 euros, destinada a mejorar la formación práctica.
  • Se prevé que más de 700 alumnos se matriculen en cursos de especialidad marítima.

Inversión en formación marítima

La Escuela de Pesca de Lanzarote ha iniciado el curso académico 2026-2027 con la incorporación de dos nuevos simuladores. Estas herramientas están diseñadas para ofrecer a los alumnos una formación más completa en situaciones que pueden enfrentar en su actividad profesional en el mar. La inversión para estos equipos ha sido de 905.000 euros, financiados por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias. Esta decisión se inscribe en un contexto más amplio donde la formación marítima se ha convertido en una prioridad debido a la importancia del sector pesquero en la economía local.

Nuevos simuladores y sus funciones

El primer simulador, destinado a la lucha contra incendios, tiene un coste de 770.000 euros y se espera que sea instalado a finales de octubre. Este sistema permitirá a los estudiantes entrenar en condiciones similares a las que se podrían presentar en una emergencia real, proporcionando una experiencia práctica invaluable en un entorno seguro. La formación en este ámbito es especialmente relevante en un contexto marítimo donde la rápida respuesta ante emergencias puede ser crucial.

Además, se ha adquirido un simulador de radiocomunicaciones, conocido como GMDSS, por un importe de 135.000 euros, que ya se encuentra operativo. Este equipo es fundamental para la formación en radiocomunicaciones marítimas, un aspecto esencial para aquellos que buscan obtener titulaciones y certificados profesionales en el ámbito marítimo. La capacidad de comunicarse eficazmente en situaciones críticas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en el mar.

“Con estos simuladores, los alumnos podrán realizar prácticas en condiciones muy cercanas a la realidad, lo que es crucial para su formación profesional”, explicó Migdalia Machín, consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura.

Expectativas de matrícula y cursos

Hasta la fecha, se han matriculado 240 alumnos en la Escuela de Pesca, una cifra provisional que podría aumentar en las próximas semanas debido al periodo extraordinario de matriculación de Formación Profesional. La Escuela prevé superar los 700 registros en total, incluyendo los cursos de especialidad marítima y de actualización que se imparten a lo largo del año. Esta tendencia de aumento en la matrícula refleja el creciente interés por las carreras marítimas en Lanzarote, un destino donde el mar es un componente vital de la cultura y la economía.

La oferta formativa del centro incluye ciclos superiores en áreas como Transporte Marítimo, Pesca de Altura y Organización del Mantenimiento de los Buques. Estas especialidades son fundamentales para formar a los profesionales que desempeñarán funciones clave en el sector marítimo canario. La formación se adapta a las demandas del mercado laboral, donde se requieren profesionales altamente capacitados en diversas áreas, desde la pesca sostenible hasta la gestión de emergencias en el mar.

Impacto en la comunidad local

La inversión en estos simuladores no solo mejora la calidad de la formación en la Escuela de Pesca, sino que también tiene implicaciones significativas para la comunidad local. La capacitación de nuevos profesionales en el sector pesquero contribuye a la sostenibilidad y al desarrollo económico de Lanzarote, una isla donde la pesca es una tradición arraigada y un pilar esencial para muchas familias. Al preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos de un sector en constante evolución, la Escuela de Pesca se posiciona como un referente en la educación marítima de Canarias.

Asimismo, el uso de tecnología avanzada en la formación práctica puede atraer a más estudiantes de otras regiones, lo que podría generar un aumento en el turismo educativo y, por ende, en la economía local. La colaboración entre instituciones educativas y la industria pesquera puede llevar a la creación de programas de formación a medida que respondan a las necesidades del mercado, asegurando así que la Escuela de Pesca siga siendo un motor de desarrollo para la comunidad de Lanzarote.