La variedad búster se consagra como la mejor papa de Gran Canaria

La variedad búster se consagra como la mejor papa de Gran Canaria

Las claves

  • La variedad Búster se alzó como la mejor en la XVII Cata Insular de Papas.
  • Gran Canaria cuenta con 1.200 hectáreas dedicadas a la producción de papas.
  • El evento destaca la importancia de la papa para la economía local y la identidad cultural de la isla.

Resultados de la cata y variedades destacadas

La variedad Búster ha sido reconocida como la mejor papa en la XVII Cata Insular de Papas de Gran Canaria, organizada por el Cabildo de Gran Canaria. Este certamen, que se celebró en la Granja Agrícola Experimental, se destacó por la participación de un panel de 20 expertos que evaluaron diez variedades de papas. Búster logró la máxima puntuación en la valoración organoléptica, superando a la Negra Yema de Huevo y la Gatsby, que ocuparon el segundo y tercer lugar respectivamente.

Búster no solo se destacó en la clasificación general, sino que también fue la variedad preferida para sancochar y freír, y ocupó el tercer puesto en la categoría de papas arrugadas. Este reconocimiento pone de relieve la versatilidad de Búster en la gastronomía canaria, que incluye las elaboraciones más tradicionales. En Gran Canaria, la papa no solo es un alimento básico, sino que también es parte de la cultura culinaria local, utilizada en platos emblemáticos como las papas arrugadas con mojo, que son un símbolo de la gastronomía canaria.

El impacto del cultivo de papas en Gran Canaria

Gran Canaria cuenta actualmente con aproximadamente 1.200 hectáreas dedicadas a la producción de papas, una superficie que ha crecido un 6,3% desde 2016. La producción anual de papas en la isla ronda los 49 millones de kilos. Según el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, “la papa es más que un cultivo. Es un producto esencial para la alimentación de la población local, una fuente de empleo y actividad económica, y un elemento de identidad que forma parte del paisaje agrícola de la isla”.

La papa ha sido cultivada en Gran Canaria desde tiempos ancestrales, y en las últimas décadas ha cobrado aún más relevancia debido a su valor nutricional y su adaptabilidad a las condiciones climáticas de la isla. La cata forma parte del Programa Insular de Desarrollo del Cultivo de la Papa, que combina investigación, asesoramiento y apoyo a los agricultores para mejorar la calidad y el rendimiento del cultivo. En esta edición, se evaluaron 24 variedades de papas durante un periodo de 125 días, y se analizaron parámetros como el rendimiento, la materia seca, los grados Brix, la resistencia a enfermedades y la aptitud culinaria.

“La papa es un producto esencial para la alimentación de la población local”, destacó el presidente del Cabildo.

Perspectivas futuras para el cultivo de papas

El éxito de Búster en la cata refuerza la importancia de la investigación y el desarrollo en el sector agrícola de Gran Canaria. Los resultados de la cata no solo destacan la calidad de la variedad Búster, sino que también subrayan la labor del Cabildo en la promoción de prácticas agrícolas sostenibles y competitivas. En un momento en que la agricultura enfrenta retos como el cambio climático y la competencia internacional, la innovación y la adaptación se vuelven cruciales.

La variedad Búster, representada por Pep Innovation S.L.U., ha demostrado ser la más completa en términos de sabor, textura y calidad culinaria, convirtiéndose en un referente para los productores de la isla. Este reconocimiento puede incentivar a más agricultores a cultivar esta variedad, lo que podría tener un impacto positivo en la producción local y, por ende, en la economía de la isla. Además, la creciente popularidad de la papa Búster podría abrir nuevas oportunidades de mercado, tanto a nivel local como internacional.

El futuro del cultivo de papas en Gran Canaria parece prometedor, con un enfoque renovado hacia la investigación y el desarrollo de nuevas variedades que satisfagan las demandas del mercado y la población local. La cata de este año no solo celebra la diversidad de las papas de la isla, sino que también impulsa la identidad cultural y gastronómica de Gran Canaria. En este sentido, es fundamental que los consumidores apoyen el producto local, ya que esto no solo beneficia a los agricultores, sino que también promueve el desarrollo sostenible y la preservación de la cultura agrícola de la isla.