Las terrazas de sargento llagas podrían cerrar a las 10 de la noche
Las claves
- La propuesta limita el horario de terrazas en Sargento Llagas hasta las 22:00 horas.
- Esta medida responde a quejas de vecinos sobre el ruido generado por los locales.
- El Ayuntamiento ya ha aplicado restricciones similares en otras zonas de la ciudad.
Propuesta del Ayuntamiento ante quejas vecinales
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Dirección General de Edificación y Actividades, ha iniciado un expediente para reducir el horario de funcionamiento de las terrazas en la calle Sargento Llagas. La propuesta contempla que estos espacios al aire libre cierren a las 22:00 horas. Actualmente, el horario permitido para las terrazas en la ciudad es de 08:00 a 00:00 horas de domingo a jueves, y hasta la 01:00 horas los sábados y festivos.
Según indicó la alcaldesa, Carolina Darias, esta medida surge debido a las numerosas quejas de los vecinos sobre el ruido que generan las terrazas. “Estamos intentando armonizar la convivencia entre el ocio, la restauración y el derecho al descanso de los vecinos”, explicó la alcaldesa en una reciente declaración.
Antecedentes y estudios de impacto
La reducción de horarios para las terrazas de Sargento Llagas se basa en una sentencia dictada por el Tribunal Contencioso-Administrativo en marzo de 2023. Esta resolución instaba al Consistorio a tomar medidas efectivas para disminuir el ruido en la zona. Para ello, la empresa Geursa realizó un estudio de impacto acústico que recomendaba la limitación del horario de funcionamiento de las terrazas.
La medida afectará a los tres locales que actualmente tienen terraza en la calle Sargento Llagas, así como a futuros negocios que deseen solicitar licencias para abrir en esta zona. El Ayuntamiento se encargará de notificar a los afectados para abrir un trámite de audiencia, permitiendo así que los propietarios de los locales expresen sus opiniones y preocupaciones respecto a esta modificación.
Restricciones similares en otras áreas
Este tipo de restricciones de horarios ya se han implementado en otras áreas de la ciudad. En los últimos años, se han aplicado medidas similares en las calles Joaquín Costa, Los Martínez de Escobar y Fernando Guanarteme, así como en la plaza de Los Betancores. En estas zonas, los horarios de las terrazas se redujeron en dos horas de domingo a jueves y en tres horas durante los sábados y festivos.
En el caso de la calle Lagunetas, en el corazón de Triana, también se establecieron restricciones similares tras una sentencia judicial en 2012. En todos estos casos, las decisiones se tomaron como respuesta a las quejas de los vecinos sobre el ruido y la falta de control sobre el uso de la vía pública. Esto pone de manifiesto un patrón en la política local que prioriza la calidad de vida de los ciudadanos frente a la expansión del ocio nocturno.
“Estamos intentando armonizar la convivencia entre el ocio, la restauración y el derecho al descanso de los vecinos”, aseguró la alcaldesa Carolina Darias.
Consecuencias de la medida
La propuesta de cerrar las terrazas a las 22:00 horas ha generado reacciones mixtas entre los ciudadanos. Mientras algunos vecinos apoyan la medida, argumentando que es esencial para poder descansar y disfrutar de un ambiente más tranquilo, otros temen que esto pueda afectar la viabilidad económica de los negocios locales que dependen del clientelismo nocturno.
Desde la perspectiva de los empresarios, esta limitación podría llevar a una disminución de los ingresos, especialmente en el caso de los fines de semana, donde muchas personas prefieren salir a cenar o a disfrutar de una copa al aire libre. Algunos propietarios de locales han manifestado su preocupación por el impacto que esta medida podría tener en el empleo y la actividad económica en la zona.
Buscar soluciones equilibradas
La nueva propuesta para Sargento Llagas se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio del Ayuntamiento por regular el funcionamiento de las terrazas y garantizar el derecho al descanso de los vecinos en una ciudad donde la convivencia entre ocio y tranquilidad a menudo se ve en tensión. Con estas medidas, el Ayuntamiento busca no solo cumplir con las sentencias judiciales, sino también mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona, reforzando la necesidad de un uso responsable y regulado de los espacios públicos.
El diálogo entre vecinos, empresarios y el Ayuntamiento será fundamental para encontrar soluciones que beneficien a todas las partes involucradas. La colaboración puede generar un ambiente más saludable, donde el ocio y el descanso coexistan sin que uno se vea perjudicado por el otro. La próxima reunión programada por el Ayuntamiento para discutir estas y otras medidas será clave para el futuro de Sargento Llagas y sus terrazas.
