Las claves
- Los bosques canarios almacenan un total de 10,26 millones de toneladas de carbono.
- La Palma es la isla con mayor almacenamiento, con 4,14 millones de toneladas.
- La nueva metodología de estudio ofrece mapas de alta resolución para un mejor análisis del carbono.
Un avance significativo en la gestión forestal
Los bosques de Canarias están capturando un 25% más de carbono del que se había estimado anteriormente, según un estudio publicado en la revista Carbon Balance and Management. Esta investigación, realizada por un grupo de científicos de la Universidad de La Laguna (ULL), la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Alemania y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), indica que las masas forestales del Archipiélago, que abarcan unas 112.735 hectáreas, almacenan actualmente 10,26 millones de toneladas de carbono.
Este hallazgo es especialmente relevante en un contexto donde el cambio climático se manifiesta con mayor intensidad, como se ha evidenciado en el verano de 2023, marcado por incendios devastadores y temperaturas récord en España. La situación climática ha puesto en el centro del debate la importancia de los ecosistemas naturales, que no solo actúan como pulmones de nuestro planeta, sino que también son vitales para la regulación del clima. Los bosques, a través de la fotosíntesis, desempeñan un papel fundamental al absorber dióxido de carbono (CO2), liberar oxígeno y almacenar carbono en su estructura.
Metodología innovadora para un análisis detallado
La novedad del estudio radica en la metodología empleada, que ha permitido generar mapas de alta resolución con una cuadrícula de 50x50 metros. Esto proporciona un nivel de detalle sin precedentes sobre la cantidad de carbono almacenado en cada tipo de bosque y en cualquier punto específico de Canarias. Según Rüdiger Otto, profesor del Departamento de Botánica, Ecología y Fisiología Vegetal de la ULL, “esta herramienta podría ser muy útil para una gestión forestal sostenible, los servicios ecosistémicos, la conservación de la biodiversidad y la política climática regional”. Esta precisión en la medición del carbono también puede ser clave para el diseño de estrategias de mitigación del cambio climático a nivel local y regional.
“Esta herramienta podría ser muy útil para una gestión forestal sostenible y la política climática regional.”
Distribución del carbono entre las islas
Los resultados del estudio muestran que La Palma es la isla con el mayor almacenamiento de carbono, con 4,14 millones de toneladas, lo que representa casi el 40% del total. Tenerife le sigue con un 37,5% y La Gomera con un 12,4%. Por otro lado, Gran Canaria y El Hierro custodian alrededor del 5% cada una, mientras que Lanzarote y Fuerteventura no fueron incluidas en este análisis. Esta distribución del carbono es un aspecto crucial a considerar, ya que permite a los responsables de la gestión ambiental enfocar sus esfuerzos en las áreas que más contribuyen a la captura de carbono.
Este incremento en la capacidad de captura de carbono es crucial para la lucha contra el cambio climático en un Archipiélago que enfrenta desafíos ambientales significativos. Canarias, con su biodiversidad única y sus paisajes naturales, es un destino turístico muy valorado, y la conservación de sus bosques es fundamental no solo para la protección del medio ambiente, sino también para la sostenibilidad de su economía. La preservación y el manejo adecuado de estos bosques se antojan esenciales no solo para el bienestar ecológico, sino también para la salud de los habitantes de las islas y su economía, que depende en gran medida del turismo y de la agricultura sostenible.
Implicaciones para la política ambiental
En este contexto, las administraciones locales y regionales podrían considerar la implementación de políticas que fomenten la conservación y restauración de los bosques canarios, asegurando así su papel como defensores frente al calentamiento global. Por ejemplo, iniciativas de reforestación, educación ambiental y promoción de prácticas agrícolas sostenibles pueden ser clave para maximizar el potencial de los bosques en la captura de carbono.
Además, la colaboración entre instituciones académicas, gobiernos y organizaciones no gubernamentales puede fortalecer los esfuerzos para proteger estos valiosos ecosistemas. La creación de programas de monitoreo continuo y el fomento de la investigación científica son pasos fundamentales para asegurar que el Archipiélago mantenga su capacidad de almacenar carbono en el futuro.
Por todo ello, el estudio no solo representa un avance en la comprensión del papel de los bosques canarios en la mitigación del cambio climático, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades para la gestión sostenible y la conservación de un patrimonio natural invaluable.
