La romería de san benito congrega a más de 20.000 personas en la laguna
Las claves
- Más de 20.000 asistentes se dieron cita en la Romería de San Benito Abad.
- El recorrido incluyó unas 70 carretas y 40 agrupaciones folclóricas.
- La celebración destaca por su carácter cultural y tradicional en Canarias.
Un evento con gran afluencia y tradición
La Romería Regional de San Benito Abad 2026 tuvo lugar este domingo en San Cristóbal de La Laguna, donde más de 20.000 personas llenaron las calles del casco histórico. Según datos proporcionados por el Ayuntamiento, la cita se ha consolidado como una de las festividades más importantes de Canarias, atrayendo tanto a vecinos del municipio como a visitantes de otros puntos de Tenerife y del Archipiélago. Este evento, que se realiza anualmente, ha crecido en popularidad y participación, convirtiéndose en un auténtico símbolo de la identidad canaria.
El recorrido comenzó a las 11:00 horas en la iglesia de San Benito y se extendió por varias calles emblemáticas de la ciudad, incluyendo Marqués de Celada, Herradores, Tabares de Cala, La Carrera y Adelantado, antes de regresar al punto de partida. Esta celebración es reconocida como la única romería de Canarias con el estatus de Romería Regional, lo que resalta su importancia y singularidad en el calendario festivo de las Islas. La romería no solo es una manifestación de devoción religiosa, sino también una oportunidad para que la comunidad se reúna y celebre su patrimonio cultural.
Cultura y folclore en las calles
La romería se caracterizó por la participación de unas 70 carretas, que estaban decoradas con motivos agrícolas y tradicionales canarios. Además, se sumaron tres embarcaciones engalanadas, 18 carritos y más de 40 agrupaciones folclóricas. Estos grupos, junto a numerosas parrandas y danzas tradicionales, llenaron las calles de música, color y alegría, creando un ambiente festivo que atrajo tanto a lugareños como a turistas. La diversidad de las agrupaciones folclóricas permite a los asistentes disfrutar de una amplia variedad de expresiones artísticas que reflejan la riqueza cultural de las Islas.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la presencia de la imagen de San Cristóbal, patrón de La Laguna, que acompañó a San Benito Abad desde la plaza de La Catedral, enfatizando la conexión simbólica y cultural de la celebración. Esta procesión no solo honra a los santos, sino que también simboliza la unión de la comunidad en torno a sus creencias y tradiciones.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, comentó: “Cada año la romería reúne a grandes y pequeños en torno a una tradición que pone en valor nuestros orígenes, el sector primario, la gastronomía y el trabajo de las agrupaciones folclóricas que mantienen viva nuestra cultura”.
Impacto en la comunidad local
La Romería de San Benito no solo promueve la cultura y tradiciones canarias, sino que también tiene un impacto significativo en la comunidad local. La alta participación de asistentes contribuye a la economía del municipio, beneficiando al comercio y la hostelería en la zona. Durante el evento, muchos establecimientos aprovecharon para ofrecer productos típicos canarios, lo que permitió a los asistentes disfrutar de la gastronomía local. Este intercambio cultural y económico refuerza la importancia de las fiestas populares en la cohesión social y en el desarrollo económico de La Laguna.
Además, la romería fomenta la unión entre familias, amigos y conocidos, ya que se convierte en un punto de encuentro para compartir momentos y celebrar juntos las tradiciones. En este sentido, la festividad no solo es un evento cultural, sino también una forma de fortalecer los lazos comunitarios y el sentido de pertenencia entre los laguneros. La participación activa de los vecinos, desde la preparación de las carretas hasta la organización de actividades, demuestra el compromiso de la comunidad con su patrimonio cultural.
La Romería de San Benito Abad se consolida así como un emblema de la cultura canaria y un evento que, año tras año, atrae a miles de personas a La Laguna, manteniendo vivas sus tradiciones y costumbres. Esta celebración no solo es un recordatorio de la rica historia de la región, sino también una plataforma para la promoción de futuras generaciones que continúen con estas prácticas que enriquecen la identidad canaria.
