Tijarafe avanza en la protección del patrimonio arqueológico benahoarita

Tijarafe avanza en la protección del patrimonio arqueológico benahoarita

Las claves

  • El Barranco de los Gomeros alberga 40 yacimientos arqueológicos.
  • El plan cuenta con financiación de la Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Canarias.
  • Se protegerán vestigios de la ocupación humana desde la llegada de los aborígenes hasta el siglo XX.

Plan Especial de Protección en marcha

El Ayuntamiento de Tijarafe, a través de su concejalía de Patrimonio, está trabajando en la redacción del Plan Especial de Protección (PEP) para la Zona Arqueológica del Barranco de los Gomeros. Este yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Canarias en 2015, se localiza en el barrio de El Jesús y abarca una superficie de aproximadamente 91.400 metros cuadrados.

El objetivo principal de este plan es establecer un régimen de protección específico para un área que ha sido testigo de una ocupación humana que se remonta a casi 2.000 años, desde la llegada de los primeros aborígenes hasta la conquista castellana a finales del siglo XV. Se han identificado hasta el momento 40 yacimientos, de los cuales 38 corresponden a cuevas utilizadas para diversos fines, como hábitats, recintos funerarios y espacios de aprovechamiento ganadero. Este tipo de yacimientos son cruciales para entender no solo la historia de Tijarafe, sino también la de La Palma en su conjunto, dado que representan un legado cultural único y diverso.

Fundamentación científica y financiamiento

La redacción del PEP se enmarca dentro de la Ley 11/2019 de Patrimonio Cultural de Canarias, que exige la elaboración de planes de protección para yacimientos de interés. La concejalía de Patrimonio, dirigida por Aitor Rodríguez Pérez, ha indicado que este proyecto cuenta con la financiación de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. Esta colaboración es fundamental, ya que permite llevar a cabo un trabajo meticuloso que garantice la preservación de estos sitios.

“El Barranco de los Gomeros es uno de los poblados de cuevas naturales más relevantes de la etapa benahoarita de La Palma”, destacó el Ayuntamiento en un comunicado.

El trabajo para elaborar el PEP se basa en los hallazgos obtenidos a través del 'Proyecto Occidente', una investigación arqueológica integral iniciada en 2017 en colaboración con el Campus de Arqueología de Tijarafe. Este proyecto ha permitido realizar excavaciones, prospecciones y estudios que aportan datos sobre el uso y la ocupación de las cuevas hasta el siglo XX. La colaboración entre instituciones académicas y el Ayuntamiento ha facilitado la formación de nuevos arqueólogos y ha promovido el interés por la arqueología local.

Un legado cultural valioso

Los restos arqueológicos hallados en el Barranco de los Gomeros incluyen cerámicas, herramientas y otros objetos que permiten reconstruir la vida de los primeros pobladores de La Palma. Estos elementos son fundamentales para entender la historia y la cultura de la isla, así como el impacto de la conquista castellana en la población aborigen. La preservación de estos artefactos no solo enriquece el patrimonio local, sino que también ofrece a los investigadores un amplio campo de estudio sobre las interacciones socioeconómicas y culturales que existieron en el pasado.

Con el avance de este plan, Tijarafe no solo busca preservar su patrimonio cultural, sino también fomentar la investigación y la educación en torno a la historia local. La protección de estos yacimientos contribuirá a que las futuras generaciones puedan conocer y valorar su legado cultural. La educación es clave para asegurar que tanto residentes como visitantes comprendan la importancia de estos sitios, lo que podría traducirse en un incremento del turismo cultural en la zona.

El PEP se encuentra en fase de redacción, y se espera que su aprobación facilite la gestión y protección de estos importantes recursos arqueológicos en Tijarafe. La implementación de medidas de protección no solo beneficiará a los arqueólogos y estudiosos, sino también a la comunidad local, que verá cómo su historia y cultura son valoradas y preservadas para el futuro.