El plátano de Canarias sufre un desplome de precios por mala gestión
Las claves
- El precio del Plátano de Canarias ha caído por encima del coste de producción.
- Las organizaciones agrarias piden responsabilidades a los responsables de la comercialización.
- El Decreto 48/2018 establece obligaciones para las organizaciones de productores.
Una crisis previsible en el sector platanero
El precio del Plátano de Canarias IGP ha sufrido un notable descenso, llevando a muchos agricultores a vender por debajo de sus costes de producción. Según la Plataforma Agraria Libre de Canarias (Palca) y la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, esta situación no es un accidente, sino el resultado de una gestión deficiente que se repite cada año. Este problema no es nuevo; en los últimos años, los precios han mostrado una tendencia a la baja, generando incertidumbre y descontento en el sector agrario.
Durante los meses de verano, el mercado peninsular disminuye su consumo de plátano, mientras que aumenta la competencia de otras frutas de temporada. A pesar de estas condiciones, los responsables de la comercialización han continuado enviando al mercado volúmenes que superan su capacidad de absorción. Este comportamiento ha sido criticado por los productores, quienes argumentan que se debería haber realizado un análisis más riguroso del mercado para evitar esta situación.
Falta de planificación y responsabilidad
Las organizaciones agrarias sostienen que el proceso de producción del plátano, que toma entre doce y catorce semanas desde la recolección hasta que llega al mercado, debería permitir una planificación adecuada. En este sentido, critican que el Decreto 48/2018, que asigna a las Organizaciones de Productores la responsabilidad de organizar la producción, no se esté cumpliendo. Este decreto, que fue diseñado para asegurar un equilibrio en la oferta y la demanda, parece haber sido ignorado.
En palabras de un portavoz de Palca, “si se dispone de esa información y, sin embargo, el resultado vuelve a ser el mismo, el problema no es el mercado: es un fracaso de gestión”. En este contexto, las organizaciones han señalado al presidente de ASPROCAN, quien sigue promoviendo un aumento en la producción sin poder comercializar adecuadamente lo que ya se tiene en el mercado. Esta falta de coherencia en la gestión ha llevado a que muchos agricultores se cuestionen la efectividad de sus representantes y de las políticas implementadas.
“Mientras los agricultores asumen todas las pérdidas, la distribución mantiene prácticamente sus márgenes comerciales”.
Consecuencias para los agricultores y consumidores
Los agricultores canarios, que se encuentran en una situación crítica, están asumiendo pérdidas significativas, mientras que los márgenes de distribución se mantienen estables. Esta ineficacia en la gestión no solo afecta a los productores, sino también al consumidor, quien apenas percibe una disminución en el precio final de venta del plátano. Es evidente que la crisis está afectando a la sostenibilidad del sector, que es uno de los pilares de la economía agraria en las Islas Canarias.
La Ley de la Cadena Alimentaria establece que la cadena de valor debe proteger al productor, garantizando que no se venda por debajo de los costes de producción. Sin embargo, esta protección sigue sin hacerse efectiva en el subsector del plátano, dejando a los agricultores en una situación de vulnerabilidad ante la falta de medidas adecuadas por parte de quienes gestionan el sector. Sin una intervención efectiva, el futuro del plátano de Canarias podría verse comprometido, afectando no solo a los agricultores, sino también a la economía local y a la disponibilidad de este producto en el mercado.
