La zafra del atún rojo en Canarias mejora con un 77% de cuota capturada

La zafra del atún rojo en Canarias mejora con un 77% de cuota capturada

Las claves

  • La flota artesanal ha descargado 440 toneladas de atún rojo hasta mayo.
  • El cupo anual para Canarias se mantiene en 568 toneladas.
  • La facturación estimada alcanza los 3,1 millones de euros.

Resultados positivos en la zafra del atún rojo

El año 2026 ha comenzado con un panorama alentador para la zafra del atún rojo en las Islas Canarias. Hasta el 31 de mayo, los pescadores locales han logrado descargar un total de 440 toneladas de atún rojo, conocido científicamente como Thunnus thynnus, lo que representa el 77,5% de la cuota anual asignada a la región, que es de 568 toneladas.

Este avance es significativo si se compara con el año anterior, 2025, cuando las capturas apenas alcanzaron las 123 toneladas, lo que equivalía al 22% de la cuota permitida. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha señalado que este año se ha producido un giro notable, permitiendo una recuperación en las expectativas de los productores locales.

Contexto Local y Antecedentes

La zafra del atún rojo en Canarias tiene una larga tradición que se remonta a siglos atrás, siendo un pilar fundamental de la economía local. En los últimos años, sin embargo, las cuotas de captura se han visto sujetas a regulaciones estrictas debido a la sobreexplotación de la especie en aguas mediterráneas y atlánticas, lo que ha llevado a muchos armadores a replantear sus estrategias de pesca. La recuperación de la cuota de 2026 es un indicativo de que las políticas de sostenibilidad y gestión de recursos están comenzando a dar frutos.

La gestión de la pesca del atún rojo en Canarias es particularmente relevante, ya que este recurso no solo sostiene la economía pesquera, sino que también tiene un impacto cultural significativo en las comunidades costeras. Las técnicas de pesca tradicionales, que incluyen el uso de artes menores y atuneros cañeros, son parte del patrimonio local y están en el corazón de la identidad canaria.

Impacto económico y distribución de capturas

La mejora en las capturas ha tenido un impacto directo en la economía del sector pesquero, generando una facturación estimada de 3,1 millones de euros. Sin embargo, el precio medio en primera venta se sitúa en torno a los 7 euros por kilo, aunque los armadores reciben menos debido a las comisiones de comercialización. Más del 95% del atún rojo producido se destina a la Península, lo que subraya la importancia del mercado externo para la viabilidad económica de la flota local.

En cuanto a la distribución de las capturas, los barcos de artes menores han sido responsables de 230 toneladas, mientras que los atuneros cañeros han aportado 210 toneladas. Este balance evidencia la capacidad de la flota artesanal canaria, compuesta por unas 250 embarcaciones, para aprovechar la presencia del recurso durante la fase más activa de la zafra, que se concentra entre enero y mayo.

Perspectivas para el resto del año

Con el inicio de junio, la flota artesanal canaria aún tiene la posibilidad de capturar un total de 128 toneladas hasta el 31 de diciembre, siempre que no se modifique el cupo establecido. La consejería ha indicado que, de ser necesario, se podría ceder una cantidad adicional para alcanzar un total de hasta 600 toneladas, lo que beneficiaría aún más a los pescadores locales.

"La campaña ha pasado de ser nefasta a convertirse en una de las más productivas de los últimos años", explicaron fuentes de la Consejería de Agricultura.

Las expectativas son positivas, pero también es necesario considerar las variables externas que podrían afectar la zafra. Las condiciones climáticas, la competencia de mercados internacionales y la demanda creciente de atún rojo en países asiáticos son factores que los pescadores deben monitorear.

Consecuencias y futuro de la zafra

La zafra del atún rojo, que es fundamental para la economía pesquera canaria, parece estar en camino de consolidarse como un recurso estable y rentable, siempre que se mantengan las condiciones actuales y se continúe con la gestión sostenible del recurso. La implementación de técnicas de pesca más responsables y el cumplimiento de las normativas de captura son esenciales para garantizar la viabilidad a largo plazo de esta actividad.

Los pescadores y las autoridades locales están llamados a trabajar juntos para crear un modelo de pesca que no solo genere beneficios económicos, sino que también garantice la preservación del atún rojo y su hábitat. La zafra de 2026 podría ser un punto de inflexión que impulse a la comunidad pesquera canaria hacia un futuro más sostenible y próspero.