La Oliva lanza las primeras comunidades energéticas de Fuerteventura
Las claves
- Inauguración de dos comunidades energéticas en El Cotillo y Corralejo.
- Ahorro anual estimado de 35.000 euros en facturas eléctricas.
- Desarrollo realizado en colaboración con EnergyRIS y comunidades de propietarios.
Iniciativa pionera en La Oliva
El Ayuntamiento de La Oliva ha puesto en marcha las dos primeras comunidades energéticas de Fuerteventura, con la instalación de sistemas solares y baterías en las urbanizaciones Estrella del Atlántico, en El Cotillo, y Serenada, en Corralejo. Esta iniciativa busca fomentar el uso de la energía renovable y reducir la dependencia de combustibles fósiles, en un contexto donde la isla enfrenta desafíos ambientales y económicos relacionados con la energía.
Fuerteventura, conocida por su clima soleado y sus vientos constantes, se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar la energía solar y eólica. Esta nueva iniciativa se alinea con los objetivos del Gobierno de Canarias, que ha establecido una hoja de ruta hacia la sostenibilidad y la eficiencia energética, con el fin de reducir la huella de carbono y promover un desarrollo más sostenible.
Según informó el Consistorio, estas instalaciones no solo permitirán almacenar la energía generada, sino que también se prevé un ahorro significativo en las facturas eléctricas de los usuarios, estimado en unos 35.000 euros al año. Este ahorro es vital para muchos vecinos, especialmente en un momento donde los precios de la electricidad continúan aumentando a nivel nacional.
Detalles de las comunidades energéticas
Las placas solares en El Cotillo abastecen a un total de 17 vecinos, mientras que en Corralejo, la comunidad energética beneficiará a 85 propiedades, incluyendo zonas comunes y una farmacia cercana. Este modelo de comunidad energética permite que los usuarios que generan más electricidad de la que consumen puedan compartir su producción con otros participantes en un radio de cinco kilómetros, promoviendo así un consumo más eficiente y responsable.
"Esta iniciativa representa una nueva forma de producir y consumir energía en el municipio basada en la colaboración entre ciudadanos, empresas y la propia administración pública", afirmó el alcalde de La Oliva, Isaí Blanco.
El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de La Oliva, las comunidades de propietarios y EnergyRIS, una empresa vinculada a la Universidad de La Laguna, que ha asesorado en la creación de estas comunidades bajo la marca Compartiendo Verde. La Concejalía de Turismo y Medio Ambiente, dirigida por David Fajardo, ha sido clave en la gestión de esta iniciativa.
Impulso hacia la sostenibilidad energética
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, destacó la importancia de que los ayuntamientos sigan la línea de la transición energética. García señaló que es esencial avanzar hacia un modelo que garantice el autoconsumo, asegurando que el dinero generado por estas comunidades permanezca en el municipio y no se desplace a grandes compañías eléctricas. La inversión en energías renovables no solo beneficia el medio ambiente, sino que también puede convertirse en un motor de desarrollo económico local, estimulando la creación de empleos en el sector energético.
La creación de estas comunidades energéticas no solo marca un hito en el desarrollo energético de Fuerteventura, sino que también establece un precedente para futuros proyectos similares en la isla. La Oliva se posiciona como un referente en el uso de energías renovables y la descarbonización, alineándose con las tendencias actuales en sostenibilidad. Este tipo de iniciativas son fundamentales para cumplir con los objetivos establecidos en acuerdos internacionales como el Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de La Oliva busca transformar su modelo energético, promoviendo la colaboración entre los vecinos y el uso de fuentes de energía limpias y sostenibles. A largo plazo, se espera que las comunidades energéticas no solo contribuyan a la economía local, sino que también ofrezcan un modelo de referencia para otras islas y regiones que buscan adoptar prácticas más sostenibles en su consumo energético.
