La desconexión de airBaltic: un golpe a nuestra conectividad
La reciente decisión de airBaltic de cerrar su base en el Aeropuerto de Gran Canaria es un duro golpe para nuestra conectividad con los mercados nórdicos y bálticos. Esta aerolínea, que ha estado presente en nuestras islas, representaba no solo una opción de vuelo, sino también una puerta abierta a turistas y negocios que venían a disfrutar y a invertir en nuestro archipiélago.
Desde que se anunció el cierre, los ecos de preocupación se han multiplicado. Según datos de Turismo de Gran Canaria, el mercado nórdico ha sido uno de los más importantes en los últimos años, aportando una significativa cifra de turistas. En 2022, más de 150.000 finlandeses, suecos y letones visitaron nuestras islas. Con la salida de airBaltic, ¿cómo se verá afectado este flujo?
La situación es aún más preocupante si consideramos que, en un mundo post-pandemia, la conectividad es crucial para la recuperación económica. Las islas, que dependen del turismo, no pueden permitirse perder una vía de acceso importante. La reducción de la flota de airBaltic también implica menos opciones para los residentes que necesitan volar a estos países por motivos laborales o familiares.
Es cierto que la competencia en el sector aéreo es feroz y que, a menudo, las decisiones de las aerolíneas están dictadas por la rentabilidad. Sin embargo, también es cierto que los gobiernos locales deben actuar. No podemos quedarnos de brazos cruzados. La Consejería de Turismo del Cabildo de Gran Canaria debería trabajar en la búsqueda de nuevas rutas y aerolíneas que compensen esta pérdida, así como fomentar acuerdos que aseguren la conectividad con los mercados nórdicos.
Además, es importante que se evalúen las causas que llevaron a airBaltic a tomar esta decisión. ¿Fue una falta de demanda? ¿Inconvenientes operativos? Conocer la raíz del problema es fundamental para evitar que otras aerolíneas sigan el mismo camino. La colaboración con el sector privado puede ser una solución viable; los empresarios locales deben involucrarse en la promoción de nuestras islas como un destino atractivo.
Por otro lado, también es necesario reflexionar sobre la importancia de diversificar nuestras conexiones. Depender de unas pocas aerolíneas o mercados puede ser peligroso, sobre todo en tiempos de incertidumbre económica. Debemos abrirnos a nuevas oportunidades, explorar mercados emergentes y promover Canarias como un destino accesible y diverso.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la situación de la aviación en general no es sencilla. La pandemia trajo consigo cambios drásticos que aún estamos intentando comprender. Las aerolíneas están reestructurando sus flotas y adaptándose a una nueva realidad, y a veces, las decisiones son dolorosas pero necesarias para su supervivencia.
La salida de airBaltic es una llamada de atención. No solo para el sector turístico, sino para toda la comunidad canaria. Necesitamos actuar, adaptarnos y buscar nuevas formas de conectar con el mundo. No podemos permitir que nuestras islas queden aisladas. La conectividad es esencial para nuestro futuro y, como canarios, debemos defenderla con todas nuestras fuerzas.
