Las claves
- Canarias propone limitar la compra de viviendas por extranjeros.
- El 30% de las viviendas compradas en las islas son adquiridas por no residentes.
- Las negociaciones se centran en la futura Ley europea de Vivienda Asequible.
Reuniones en Dublín para avanzar en la estrategia de vivienda
El Gobierno de Canarias ha aprovechado su reciente visita a Dublín para impulsar una propuesta clave: limitar la compra de viviendas por extranjeros en el archipiélago. Durante su encuentro con el secretario de Estado de Vivienda, Gobierno Local y Patrimonio de Irlanda, John Cummis, el presidente canario, Fernando Clavijo, expuso la necesidad de que esta cuestión sea considerada en la negociación de la futura Ley europea de Vivienda Asequible.
Clavijo destacó que un 30% de las transacciones inmobiliarias en las islas son realizadas por no residentes, muchas de las cuales corresponden a segundas residencias. Esta tendencia ha despertado preocupación en el Gobierno canario, que busca proteger el acceso a la vivienda para la población local. Desde hace varios años, la escasez de vivienda asequible ha sido un tema recurrente en la agenda política de Canarias, donde los precios de las propiedades han aumentado considerablemente, impulsados en parte por la demanda extranjera.
Una ventana de oportunidad en la UE
El presidente canario ha calificado de "ventana de oportunidad" el periodo que se abre con la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea. Según Clavijo, esta situación puede ser determinante para que Bruselas considere y acepte la propuesta de limitar la compra de viviendas por parte de forasteros en regiones con problemas de acceso a la vivienda. El apoyo de Irlanda, un país que ha enfrentado desafíos similares en su mercado inmobiliario, podría ser crucial para que esta iniciativa gane fuerza en la UE.
“Los resultados de la reunión con el Gobierno de Dublín son muy alentadores”, afirmó Clavijo.
En este sentido, el Ejecutivo canario está alineado con las directrices de la Comisión Europea, que desde el 16 de septiembre de 2026 ha aprobado una recomendación sobre la asequibilidad y la oferta de vivienda en zonas tensionadas. Esta recomendación sugiere implementar medidas específicas para salvaguardar el acceso a la vivienda para los residentes. La creciente presión sobre el mercado inmobiliario en Canarias, donde los precios de alquiler y compra han superado los niveles previos a la pandemia, refuerza la urgencia de esta iniciativa.
Fondos europeos y futuro de las RUP
Aparte de la cuestión de la vivienda, Clavijo expresó su preocupación sobre el futuro de los fondos específicos para las Regiones Ultraperiféricas (RUP) en el contexto del Marco Financiero Plurianual de la UE. Estos fondos son esenciales para el desarrollo socioeconómico de las islas, que enfrentan retos únicos debido a su lejanía geográfica y dependencia de sectores como el turismo. El presidente canario ha solicitado al Estado una defensa firme de estos fondos, cruciales para el desarrollo económico y social de las islas.
Además, durante su estancia en Dublín, el presidente ofreció a Canarias como un hub para empresas tecnológicas e innovadoras interesadas en el mercado africano, lo que podría atraer inversión y generar empleo en el archipiélago. Esta estrategia no solo busca diversificar la economía local, sino también reducir la dependencia del turismo, un sector que ha mostrado vulnerabilidades evidentes durante la pandemia.
Consecuencias para los residentes canarios
La propuesta de limitar la compra de viviendas por parte de extranjeros podría tener un impacto significativo en el acceso a la vivienda para los canarios. Si se implementa, podría ayudar a estabilizar los precios del mercado inmobiliario, permitiendo que más familias locales puedan acceder a una vivienda digna y asequible. Sin embargo, la medida también podría generar tensiones con el sector turístico y la economía relacionada con la segunda residencia, que ha sido un pilar importante para el desarrollo económico de las islas.
A medida que avanzan las negociaciones, se espera que la situación se clarifique en los próximos meses, con el objetivo de alcanzar un acuerdo favorable para los residentes de las islas. La capacidad del Gobierno canario para articular esta propuesta de manera efectiva dependerá de su habilidad para generar consenso entre los diferentes actores involucrados, incluidos los propietarios de viviendas, las agencias inmobiliarias y las organizaciones que representan a los residentes canarios.
En resumen, la iniciativa de limitar la compra de viviendas por extranjeros se presenta como una medida necesaria para abordar la crisis de vivienda en Canarias. La respuesta de la Unión Europea y el apoyo de otros Estados miembros serán aspectos clave para determinar si esta propuesta puede convertirse en una realidad que beneficie a la población local.
