Cierran dos bares en Las Palmas por incumplimientos normativos

Cierran dos bares en Las Palmas por incumplimientos normativos

Las claves

  • Dos locales cerrados en Las Palmas por incumplimientos de seguridad.
  • Denuncias por ruidos y deficiencias en señalización e iluminación.
  • Los establecimientos tienen un plazo de dos días para cesar actividades.

Incumplimientos en el local de Joaquín Costa

La Dirección General de Edificación y Actividades del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dictado una orden de paralización para un bar con terraza situado en la calle Joaquín Costa. Según la resolución fechada el 4 de agosto, el establecimiento fue denunciado por generar molestias sonoras a los vecinos. En este caso, el Ayuntamiento ha requerido que el local cese su actividad en un plazo de dos días, advirtiendo que, de no cumplir, se podría proceder a un precinto del establecimiento.

La denuncia original indicaba que el local no presentó un certificado técnico que garantizara el cumplimiento de las medidas de seguridad requeridas, a pesar de haber recibido requerimientos previos. Además, se mencionó que las puertas del local deberían abrirse hacia el exterior para evitar que el sonido de la música trascienda al exterior. Este tipo de regulaciones es crucial en una ciudad que ha visto un auge en la vida nocturna, y donde la convivencia entre el ocio y la tranquilidad del vecindario se ha vuelto un tema delicado.

Deficiencias en el local de Fernando Guanarteme

El segundo establecimiento afectado se encuentra en la calle Fernando Guanarteme. En este caso, la paralización se debe a deficiencias en la señalización de salidas de emergencia y en la iluminación del local. La Policía Local había señalado deficiencias en la instalación eléctrica y la presencia de un altavoz en la terraza, lo que representa un riesgo para la seguridad de los usuarios.

Los informes técnicos han indicado que el establecimiento no ha presentado la documentación necesaria para subsanar las deficiencias detectadas, lo que ha llevado a la decisión de cierre. Las resoluciones son definitivas en vía administrativa, lo que significa que los propietarios tienen la opción de interponer un recurso contencioso-administrativo en un plazo de dos meses. Sin embargo, es importante mencionar que este proceso puede resultar largo y complicado, lo que podría retrasar la posible reapertura del local.

Impacto en la comunidad

Las acciones del Ayuntamiento responden a un creciente malestar en la comunidad debido a las actividades de ocio y la falta de cumplimiento de normativas de seguridad en la zona Puerto. Estos cierres buscan no solo garantizar la seguridad de los usuarios de los locales, sino también proteger la calidad de vida de los vecinos que residen en las inmediaciones. La convivencia se ha vuelto un tema recurrente en los foros comunitarios, donde se discuten las problemáticas que enfrentan los habitantes de la zona a causa de la vida nocturna.

Las comunidades afectadas han recurrido a la Administración para que se tomen acciones frente a las molestias que han sufrido. Este tipo de intervenciones por parte del Ayuntamiento es vista por muchos como una medida necesaria para equilibrar las necesidades del sector turístico y las demandas de los residentes. Los responsables de ambos locales tendrán que tomar medidas para cumplir con los requisitos establecidos por el Ayuntamiento si desean reabrir en el futuro.

Recomendaciones para los propietarios de bares y restaurantes

Para los propietarios de bares y restaurantes en Las Palmas, es fundamental que se mantengan al día con las normativas de seguridad y ordenanza municipal. Esto incluye la obtención de los certificados técnicos necesarios y el cumplimiento de las regulaciones sobre ruido y señalización. La prevención es clave para evitar sanciones y cierres, así como para asegurar un ambiente seguro para sus clientes y vecinos. Además, se sugiere mantener una comunicación constante con la comunidad para abordar preocupaciones antes de que se conviertan en problemas mayores.

Consecuencias del incumplimiento normativo

El cierre de estos bares no solo afecta a los propietarios y empleados, sino que también tiene repercusiones económicas en el área. La pérdida de ingresos durante el cierre puede llevar a despidos, afectar a proveedores locales y disminuir la oferta de ocio en la zona. Por otro lado, la acción del Ayuntamiento puede ser vista como un llamado a la responsabilidad entre los empresarios del sector, enfatizando que la seguridad y el bienestar de la comunidad deben ser prioritarios en la gestión de estos establecimientos.