Las claves
- Detenidos dos hombres y cuatro bajo investigación.
- Más de dos toneladas de cobre robadas, valoradas en 71.443 euros.
- Los robos se realizaron en la estación satelital de Agüimes entre marzo y julio.
Detención y operación policial
La Guardia Civil de Gran Canaria ha llevado a cabo la operación denominada Intelsat, culminando con la detención de dos hombres y la investigación de otras cuatro personas. Estas acciones se enmarcan en una red criminal dedicada al robo, falsificación y receptación de cableado de cobre. Este tipo de delitos ha aumentado en la isla, generando preocupación entre las autoridades y empresas que gestionan infraestructuras críticas.
Los delitos perpetrados, que afectaron a una empresa de la red eléctrica, se desarrollaron entre los meses de marzo y julio de este año en la estación satelital ubicada en Los Corralillos, en el municipio de Agüimes. La entidad afectada ha valorado el material sustraído y los daños causados en un total de 71.443 euros. Este hecho resalta la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas que son vitales para la comunicación y el suministro eléctrico en la región.
Investigación y modus operandi
El Equipo ROCA de la Guardia Civil inició las pesquisas tras realizar inspecciones en empresas gestoras de residuos. Durante estas inspecciones, los agentes detectaron a un particular que había vendido un total de 2.120 kilos de cobre, que resultó ser cableado de telecomunicaciones restringido. Esto pone de manifiesto la necesidad de un control más riguroso en el manejo de metales reciclables, así como en las prácticas comerciales de los centros de reciclaje.
Al contactar con la empresa afectada, confirmaron que estaban sufriendo robos continuos en sus instalaciones. La investigación reveló la existencia de un grupo organizado, cuyo presunto líder visitaba chatarrerías de Gran Canaria acompañado de cómplices. Utilizaban furgonetas industriales de alquiler para transportar grandes volúmenes de material robado. Este modus operandi plantea interrogantes sobre la seguridad en las instalaciones y la efectividad de las medidas preventivas existentes.
“Los autores no cesaron en su actividad delictiva, introduciéndose nuevamente en el recinto para robar más cableado”, indicó un portavoz de la Guardia Civil.
Consecuencias y próximos pasos
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, los sospechosos continuaron con sus robos, lo que revela un patrón delictivo preocupante en la zona. La operación Intelsat es parte del Plan Nacional contra el Robo de Cobre, que busca desmantelar redes criminales que afectan a infraestructuras vitales en el archipiélago. Las investigaciones continúan para identificar a más implicados en estos delitos, y es probable que se implementen nuevas medidas de seguridad para proteger estos activos.
Para los ciudadanos, es fundamental estar alertas ante la posibilidad de más robos en sus comunidades y colaborar con las autoridades reportando cualquier actividad sospechosa. La concienciación sobre la importancia de proteger nuestras infraestructuras y la necesidad de una mayor vigilancia en las chatarrerías son pasos necesarios para combatir este fenómeno delictivo que afecta a todos.
