Las claves
- CEAR Gran Canaria CF integra a migrantes en el fútbol local.
- La iniciativa 'Goles por Refugio' fomenta la inclusión social a través del deporte.
- Mamadou Sissoko, capitán del equipo, destaca el apoyo recibido de sus compañeros.
Un club que acoge a jóvenes migrantes
En Las Palmas de Gran Canaria, un grupo de jóvenes migrantes y refugiados africanos ha encontrado un nuevo hogar en el equipo de fútbol aficionado CEAR Gran Canaria CF. Este club, impulsado por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la Fundación Disa, forma parte de la iniciativa 'Goles por Refugio', que busca promover la inclusión social y el bienestar físico y emocional de estos jóvenes, muchos de los cuales han llegado a las islas en pateras.
Un espacio inclusivo para todos
La iniciativa ya beneficia a un centenar de chicos en todo el territorio nacional. A través del fútbol, los organizadores pretenden ofrecer un espacio inclusivo a aquellos que frecuentemente enfrentan barreras administrativas y sociales para acceder a ligas federadas convencionales. La experiencia en el CEAR Gran Canaria CF no solo se limita a la práctica deportiva, sino que también favorece la creación de lazos de amistad y apoyo entre los jugadores.
El capitán del equipo, Mamadou Sissoko, un joven maliense de 19 años, ha compartido su historia con la prensa. Sissoko llegó a España como menor no acompañado y estuvo bajo la tutela del Gobierno de Canarias. Su testimonio revela cómo el fútbol le ha permitido “seguir adelante” gracias a la ayuda de sus “compañeros, entrenador y presidente”, a quienes considera “maravillosos”.
“Al final, somos familia dentro y fuera del campo”, afirma Sissoko, resaltando el sentido de comunidad que ha encontrado en su equipo.
El impacto de la inclusión social
El trabajo de CEAR y la Fundación Disa no solo se centra en el deporte, sino que también abarca actividades de formación y asesoramiento. Aboubacar Bassinga, un joven centrocampista marfileño de la UD Las Palmas, ha sido un referente para los jugadores en Gran Canaria. Bassinga llegó a la isla en febrero de 2020 en una patera, y su experiencia sirve de inspiración para muchos de sus compañeros, quienes ven en él un ejemplo de superación.
La técnica de CEAR y responsable del proyecto, Sara Hernández, ha destacado la importancia de estas iniciativas, que no solo fomentan la práctica deportiva, sino que también ayudan a construir una red de apoyo emocional para los jóvenes migrantes.
La concejal de Deportes de Las Palmas de Gran Canaria, Carla Campoamor, también se ha pronunciado sobre la relevancia de este tipo de proyectos en la isla. “Es fundamental ofrecer espacios donde todos los jóvenes, independientemente de su origen, puedan sentirse parte de una comunidad”, afirmó durante un evento reciente relacionado con el club.
Beneficios más allá del deporte
El CEAR Gran Canaria CF se ha convertido en un punto de encuentro para jóvenes de diversas nacionalidades, donde la diversidad cultural enriquece la experiencia del fútbol. Los entrenamientos y partidos no solo son una oportunidad para practicar el deporte, sino también para aprender valores como la responsabilidad, el trabajo en equipo y la solidaridad.
El caso de Mamadou Sissoko ilustra el impacto positivo que la inclusión social puede tener en la vida de estos jóvenes. Además de jugar como capitán, Sissoko ha trabajado como carpintero, un oficio en el que se ha formado en la isla. “Ser capitán requiere ser responsable y tener paciencia, así como aprender de los demás”, señala Sissoko, quien ha encontrado en el fútbol una vía para integrarse y desarrollarse tanto personal como profesionalmente.
La iniciativa 'Goles por Refugio' no solo beneficia a los jugadores, sino que también genera un ambiente de esperanza y posibilidad en la comunidad, mostrando que el deporte puede ser un catalizador de cambio. En Gran Canaria, este club de fútbol se ha convertido en un símbolo de inclusión y solidaridad, ayudando a construir un futuro mejor para muchos jóvenes migrantes.
