El gobierno central autoriza obras por 54 millones en el puerto de Granadilla

Las claves

  • El Gobierno autoriza 53,9 millones para el muelle de Ribera.
  • La licitación se modifica tras declarar desierto el concurso anterior.
  • El puerto de Granadilla busca operar complementariamente al de Santa Cruz.

Detalles de la licitación

El Consejo de Ministros aprobó el pasado martes la licitación de las obras para el cierre y la habilitación del muelle de Ribera en el puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife. La inversión asciende a 53,9 millones de euros (sin incluir IGIC), lo que representa un aumento significativo respecto al valor estimado inicial de 40 millones. Este incremento en la inversión refleja la necesidad de dotar al puerto de la infraestructura adecuada que le permita operar eficientemente, en un contexto donde la competencia entre puertos en la región es cada vez más intensa.

Esta decisión llega tras la declaración de desierto del concurso anterior, que tuvo lugar el 27 de abril de 2026 por falta de empresas interesadas en participar. La obra permitirá construir los restantes 543,3 metros del muelle, completando así los 1.045 metros proyectados, lo que es crucial para su funcionalidad y para atraer a más operadores marítimos.

Objetivos y características del puerto

El puerto de Granadilla es el último de nueva planta construido en España dentro de los puertos de interés general. Su objetivo es operar de manera complementaria al puerto de Santa Cruz de Tenerife, mejorando el servicio portuario para toda la isla. Este puerto está diseñado para recibir buques de gran calado y facilitar operaciones logísticas a gran escala, lo que podría significar un impulso vital para la economía local.

Además, incluye un área industrial anexa que se prevé como un nodo logístico clave en el Atlántico. La obra autorizada consistirá en la ejecución de 11 cajones de hormigón armado de 48,25 metros de eslora, cimentados a una profundidad de -18 metros. Este tipo de construcción es fundamental para garantizar la estabilidad y la seguridad del muelle, que será utilizado para el tránsito de mercancías y pasajeros.

“El puerto de Granadilla, aunque inacabado, es fundamental para el desarrollo logístico de Tenerife”, afirmó la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.

La ejecución del proyecto está contemplada dentro del Plan de Inversiones 2025-2029 de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, bajo la línea de inversión denominada ‘Cierre y habilitación del muelle de Ribera’. Este plan no solo busca mejorar la infraestructura portuaria, sino también generar empleo local durante la fase de construcción y en las operaciones futuras.

Un puerto en espera de su potencial

A pesar de ser inaugurado en 2018 por el entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy, el puerto de Granadilla ha enfrentado numerosos desafíos, incluyendo una larga lucha civil por la protección del medio ambiente y la eficiencia en el uso de fondos públicos. La presión social logró reducir las dimensiones del macropuerto a un tercio del proyecto original y evitar su conversión en un puerto regasificador, lo que ha sido visto como un triunfo para muchos grupos ecologistas y ciudadanos preocupados por el impacto ambiental.

Hoy, el puerto sigue catalogado como “inacabado”, según la Autoridad Portuaria, y su funcionamiento completo aún está lejos de ser una realidad. Las obras actuales son un paso necesario para garantizar que el puerto cumpla con sus funciones previstas y se convierta en un motor de desarrollo económico para la zona. La finalización de las obras podría atraer a nuevos inversores y fomentar la creación de nuevas empresas en el área, lo que beneficiaría a la comunidad local con la creación de empleo y el incremento de la actividad económica.

Consecuencias para la comunidad local

La autorización de estas obras no solo impacta la infraestructura portuaria, sino que también tiene un efecto directo en la comunidad de Granadilla y sus alrededores. Se espera que la mejora del puerto propicie un aumento en el tráfico marítimo, lo que podría traducirse en un crecimiento económico para la región. Además, la creación de puestos de trabajo durante las obras y en las operaciones futuras es un aspecto que la comunidad aguarda con expectativa.

Por lo tanto, la comunidad local se mantiene atenta a los avances de este proyecto, consciente de que el puerto de Granadilla tiene el potencial de transformar significativamente la economía del sur de Tenerife, convirtiéndose en un pilar de desarrollo sostenible y una fuente de oportunidades para las generaciones venideras.